¿Quién es Álex Saab? Aquí su larga trama de corrupción de la mano de Nicolás Maduro

El 12 de junio de 2020 se conoció que el empresario colombiano, Álex Saab, fue detenido en la República de Cabo Verde por Interpol, en razón de la acusación que el sistema judicial de los Estados Unidos ha formulado en su contra por la presunta comisión de delitos de lavado de dinero hasta por USD 350 millones defraudados a través del sistema cambiario venezolano en detrimento del programa alimentario CLAP. Fue internado en una cárcel civil para narcotraficantes ubicada en la isla de San Vicente. Este empresario ha sido señalado de ser uno de los supuestos operadores financieros o testaferros de Nicolás Maduro.

El arresto se produjo cuando Saab volaba en un avión privado, un lujoso Learjet de matrícula venezolana, que cubría la ruta Venezuela-Rusia-Irán. El momento de detenerse a cargar combustible, fue aprovechado por las autoridades de Cabo Verde para efectuar la aprehensión[3]. Las autoridades locales habían sido advertidas por el FBI de que Argelia le había negado el acceso y se dirigía a Cabo Verde a repostar gasolina para continuar su periplo, por lo que solicitaban retenerlo mientras llegaba la circular roja de Interpol. Durante la espera, la aeronave donde se trasladaba le sirvió de celda.

Desde su arresto, el gobierno venezolano no ha cesado de maniobrar para lograr su liberación, alegando una supuesta inmunidad diplomática del empresario, pues alega que este actuaba como agente de la administración de Maduro cuando fue aprehendido. Recientemente también, un avión de Petróleos de Venezuela (PDVSA) —un Dassault Falcon 900-X identificado con las siglas YV 2486 sancionado por EE. UU.— sobrevoló las islas de Cabo Verde.

Pocos días antes, el 9 de junio, la fiscalía colombiana había anunciado la expropiación de ocho inmuebles que “harían parte del patrimonio ilícito que constituyó el empresario Alex Naín Saab Morán a través de operaciones financieras irregulares”. El valor de las propiedades ubicadas en Barranquilla, es de 35.000 millones de pesos, equivalentes a USD 9,7 millones.

Las “medidas cautelares de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo” pesan sobre una mansión avaluada en 28.000 millones de pesos (USD 7,7 millones), dos lotes, una casa, un apartamento y tres garajes y se inscribieron en “la Oficina de Instrumentos Públicos para evitar que los inmuebles seas vendidos antes de las diligencias de ocupación”.

Colombia investiga al empresario por “lavado de activos, concierto para delinquir; enriquecimiento ilícito, exportación y/o importaciones ficticias, y estafa”. Estos inmuebles estaban a nombre de una empresa “que habría servido de fachada para ocultar los dineros obtenidos por Alex Saab”. Posteriormente, el 16 de junio, la fiscalía de Colombia llamó a juicio a Saab.

El Departamento de Justicia de EE. UU. presentó cargos en julio de 2019 contra Saab y su socio, el también empresario colombiano, Álvaro Enrique Pulido, por lo que es solicitado para ser juzgado. En esa dirección apuntaron las acciones de sus abogados defensores, evitar su extradición a los Estados Unidos, por lo que introdujeron una demanda de hábeas corpus porque supuestamente el empresario “estaba cubierto por inmunidad de jurisdicción penal y tenía derecho a la inviolabilidad personal como enviado especial de Venezuela en tránsito por Cabo Verde”. La solicitud fue negada por el Supremo Tribunal de Justicia de Cabo Verde.

Saab —también señalado en algunas investigaciones periodísticas de tener posibles vínculos con el narcotráfico— presuntamente habría tejido una red de corrupción mediante la constitución de decenas de empresas registradas en diversos paraísos fiscales a nombre de terceros — amigos y familiares, entre ellos su hijo y el de su socio— que le habrían servido para llevar a cabo una serie de operaciones irregulares, tales como exportaciones ficticias que, supuestamente, le reportaron millones de dólares en ganancias.

En Estados Unidos e Israel las autoridades presumen que también algunas transacciones irregulares que tuvieron como destino el Medio Oriente, podrían estar vinculadas con Hezbolá, grupo terrorista presuntamente cercano a Venezuela a través de Tareck El Aissami.

Las investigaciones desarrolladas hasta ahora, han permitido establecer que los contratos suscritos por Álex Saab para la provisión del programa alimentario de Venezuela —denominado Comités Locales de Abastecimiento y Producción, CLAP—, existen sobreprecios en las facturas, además de que los productos ofrecidos son de mala calidad y bajos valores nutricionales, afectando aún más a la duramente golpeada población venezolana.

Son muchas las esferas en las que ha actuado Álex Saab en sus negocios irregulares con el estado venezolano, entre ellas la construcción de inmuebles para la Misión Vivienda, en la industria petrolera y, más recientemente, en las transacciones del oro venezolano señaladas de malos manejos y relacionadas con grupos criminales venezolanos, funcionarios de seguridad corruptos y de la guerrilla colombiana, el Ejército Nacional de Liberación (ELN). Por otra parte, la comercialización del oro proveniente de Venezuela ha sido sancionada por el Departamento del Tesoro.

El dinero presuntamente mal habido de Saab, reposa, en parte, en cuentas bancarias o está invertido en inmuebles ubicados en diversos países, tales como un apartamento en el bulevar Saint Germain, de París; otro en la Via dei Condotti, en Roma; mansiones en Estambul; así como yates, cinco aviones privados, obras de arte y los bienes en Colombia.

Y cuando se creía que ya todo estaba dicho respecto al empresario colombiano, surge una nueva arista que asoma la posibilidad de que Saab formara parte vital en la estrategia de infiltración que el gobierno de Maduro lleva a cabo en las estructuras de poder de la nación neogranadina.

Así lo asomó, primero, el expresidente Alvaro Uribe, a quien se suma el también exmandatario, Andrés Pastrana y Manuel Cristopher Figuera, general del Ejército venezolano en el exilio. Este último, reveló al diario El Tiempo que tuvo una conexión con Saab el 27 de febrero de 2019, la cual fue posible a través de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores. Esto ocurrió después de que al colombiano se le incendiara un depósito con alimentos en el puerto de La Guaira.

“Recibí una llamada por la red social WeChat de Cilia Flores, solicitándome, de parte de Maduro, que mandara un equipo de investigación al puerto, para determinar la causa del incendio en uno de los depósitos del empresario Alex Saab y me envió su contacto. Luego le escribí un mensaje a Maduro para verificar y me contestó ‘Ok’”.

“Agrega que procedió a enviar un equipo de especialistas para que revisaran grabaciones de video y entrevistaran a los presuntos responsables: ‘Todo lo coordiné con el empresario. Hacia las 2 p. m., Cilia Flores volvió a llamarme, solicitándome un avance de la investigación y a decirme que el presidente estaba muy pendiente. Acto seguido, llamé al empresario Saab, le dije que si creía que el equipo de investigación no estaba haciendo bien el trabajo, que me llamara a mí’”.

Saab, según Figuera, le dijo que tenía contactos con empresarios, banqueros, militares y personal de inteligencia con los cuales podía contactarlo y, aunque el encuentro no se dio, “quedó claro que Saab era uno de los ‘caballos de Troya’ de Maduro”, le explicó Figuera a este diario. Y aseguró que cuando Colombia lo acogió temporalmente, también se lo dijo a las autoridades”

¿Quién es Álex Saab?

Este empresario cuyo nombre ha adquirido amplia sonoridad en los últimos días, nació en Barranquilla, Colombia, el 21 de diciembre de 1971. También, de acuerdo a las autoridades de Venezuela, tiene la nacionalidad venezolana. En algunas reseñas de prensa se dice que posee, igualmente, la nacionalidad antiguana.

Álex Nain Saab Morán, es hijo de un inmigrante sirio libanés, Luis Amid Saab Raad, que se dedicó a la venta de telas puerta a puerta cuando llegó a Barranquilla. Su madre fue Rosita Morán, de origen palestino. Su padre invirtió las ganancias de sus ventas a domicilio en negocios en Maicao. Luego constituyó Textiles Saab, una fábrica de toallas.

Es el segundo de cuatro hermanos que, en su natal Barranquilla, vendía llaveros de promoción empresarial y uniformes. El comercio le permitió conectarse con las esferas empresariales colombianas.

En los años ‘90 quiso establecerse en el sur de la Florida para ampliar el negocio familiar, por lo que contrató abogados que lo ayudaran a tramitar una visa de trabajo en Estados Unidos. Primero, vivió en un modesto townhouse de Kendall, abrió una oficina en Brickell y fundó Saab Company en julio de 1995. La visa obtenida no le fue renovada, pues Richard Hawkins, quien fungía para entonces como cónsul estadounidense en Colombia recibió información negativa de Saab. Según dos familiares del colombiano, unos empresarios israelíes que competían con la compañía de textiles familiar supuestamente sembraron unas bolsas de la droga en el interior de cajas con toallas que iban a ser exportadas. Este hecho le impidió volver a los Estados Unidos.

Fue para esa fecha cuando conoció a Álvaro Pulido —también empresario colombiano vinculado a la exsenadora, Piedad Cordova— y este lo invitó, supuestamente, a asociarse con él en varios negocios en Venezuela.

El portal Armando.info dijo que Saab posee la Cédula de Identidad venezolana número 21.495.350, una “que está asociada a un Registro de Información Fiscal (RIF) en el organismo tributario venezolano. Entretanto, el portal “El Diario constató que el número de cédula que, presuntamente pertenece al empresario, no se encuentra asignado a ningún elector en el Consejo Nacional Electoral (CNE)”

Debido a que el portal del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) permanece inactivo a pesar de que la institución a través de su cuenta en Twitter prometió activarlo para el 2 de junio de 2020[12], no ha sido posible constatar si aparece registrado en la Seguridad Social venezolana.

La reacción venezolana al arresto

Luego de su arresto en Cabo Verde, la cancillería venezolana se pronunció a través de un comunicado en el que calificó su detención de arbitraria.

“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha tenido conocimiento de la detención arbitraria del ciudadano venezolano Alex Nain Saab por parte de la Interpol en la República de Cabo Verde (…) Violando todas las normativas y procedimientos, el Sr. Saab Morán fue detenido de manera irregular por autoridades de Interpol en Cabo Verde el día 12 de junio, pese a que para el momento no existía código rojo vigente en el sistema de ese organismo de coordinación policial internacional. Tras su detención arbitraria, el día 13 de junio Interpol emite una extemporánea orden de captura para justificar la detención, sin tomar en consideración a la inmunidad diplomática que el derecho internacional le concede a un agente de un Gobierno Soberano”.

La administración de Nicolás Maduro, además de asegurar que Álex Saab es ciudadano venezolano, lo catalogó como “agente del Gobierno Bolivariano de Venezuela, [que] se encontraba en tránsito en la República de Cabo Verde, durante una escala técnica necesaria para continuar su trayecto con el objeto de realizar gestiones para garantizar la obtención de alimentos para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), así como medicamentos, insumos médicos y otros bienes de carácter humanitario para la atención de la pandemia del COVID-19”. 

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