Luis Eladio Pérez: “Yo habría querido que Timochenko pagara con pena de muerte o cadena perpetua”

El excongresista, que estuvo bajo el poder de esa exguerrilla por siete años, habla luego de que los antiguos jefes del grupo armado reconocieran que tuvieron responsabilidad en el delito de secuestro.

Que los antiguos jefes de la desmovilizada guerrilla de las Farc reconocieran que durante décadas cometieron varios delitos como el secuestro, era un acontecimiento que esperaban cientos de víctimas en el país. Ante la Jurisdicción Especial para La Paz (JEP), los exjefes de ese grupo armado reconocieron que “en ese proceso se presentaron hechos y conductas sancionables a la luz del Derecho Internacional Humanitario”.

A pesar de que el excongresista manifestó que luego del episodio tan difícil de su vida como lo fue estar secuestrado por siete años perdonó de manera pública a las Farc, lo cierto es que él aseguró que no está satisfecho como víctima que los antiguos jefes de la extinta guerrilla no paguen un solo día de cárcel y al contrario, en tal caso que acepten la imputación de cargos por varios delitos, paguen su ‘condena’ en una vereda. “Yo abrigaría la esperanza que fuera la pena de muerte, obviamente no existe en Colombia, o cadena perpetua, que para estos efectos no existe en Colombia, eso es lo que yo querría, sin duda, eso es un sentimiento que tengo porque tendría que pagarse con la misma moneda de acuerdo a la normatividad vigente”, aseguró Pérez.

Con un poco de resignación, Luis Eladio Pérez sostuvo en Vicky en Semana, que las reglas de juego que se trazaron en el acuerdo de paz son esas y se aceptaron, “yo las acepté y me manifiesto a favor del acuerdo, de manera que entiendo que si se le imputa la pena de ocho años recogiendo lechugas, si eso es lo que la sociedad colombiana requiere para pasar la página y reconstruyamos nuestro tejido social, pues bienvenida esa recolección de lechugas”, opinó el excongresista.

Asimismo, dijo que la imputación de cargos de la JEP “tuvo muchos puntos importantes, el primero la consideración de delito de lesa humanidad, el secuestro como delito de guerra, eso tiene implicaciones profundas no solamente con base en los acuerdos internacionales, sino en la misma legislación colombiana”. En ese sentido, dijo que las Farc intentan lavarse las manos ante sus responsabilidades y agregó: “Como me hubiese gustado que en el acuerdo de La Habana se hubiese tocado el tema de fondo de que si se considera delito de lesa humanidad, saldría de la JEP a la justicia ordinaria, eso sería muy bien visto”.

Sobre lo difícil que ha sido superar ese momento de su vida, el excongresista reconoció que junto con su familia trata de pasar la página, “pero es imposible olvidarse de tanto sufrimiento (…) las cicatrices quedan, las huellas del secuestro quedan, uno trata de superar todos los días los traumas que ello pudo haberle dejado, pero siempre están en nuestra mente esos tantos años de sufrimiento y martirio”. Luis Eladio decidió regresar un poco en el tiempo y recordar cómo fueron esos siete años de dolor y dijo que jamás va a olvidar las cadenas. “Las cadenas para mi, en el momento en que me las pusieron y durante todos los años que permanecí encadenado, fue el acto más humillante y más inhumano al que pudiera haberme sometido. encadenado a un árbol, tener que ir a hacer las necesidades fisiológicas llevado como cuando uno saca a la mascota a hacer sus necesidades, de esa misma manera. Esa parte es la que más me afecta”, señaló.

Frente a la sensación y el mal sabor que le dejó el hecho de que los antiguos jefes de las Farc ganaran un escaño en el Congreso, sabiendo que él mismo también fue congresista, Luis Eladio aseguró que al principio sintió rabia, “me sentí impotente de pensar que estas personas que tanto daño nos causaron estuviesen sentados en los pupitres que uno llegó con tanto esfuerzo, porque llegar a ser congresista no es fácil, los que hicimos una carrera política sabemos el esfuerzo que es para llegar a ocupar una curul, estas personas sin duda llegaron en paracaídas a encontrarse con una curul”, expresó.

Sin embargo, reconoció que lo que ocurrió con el M-19 “amenguó un poco el impacto que ello hubiese podido causar, hoy en día veo con naturalidad la presencia de ellos en el Congreso y creo que es importante su voz porque representaron un sector minoritario, pero un sector que marcó durante muchos años la vida política y social de este país”, puntualizó.

Sobre la carta que escribió su hija Carolina Pérez en la que recuerda ese plagio desde el punto de vista del secuestrador, alias Martín Sombra, al revelar que tuvo un encuentro con él y con Juan Carlos Lecompte, en ese entonces esposo de Íngrid Betancourt, exdirigente política en Colombia, el excongresista Pérez sostuvo: “Me sorprendió leer la carta de mi hija donde ella expresa sentimiento que nunca los había entendido o escuchado de parte de ella, la descripción que hace ella sobre el dolor y lo que ello implica en cada una de las personas que hemos sufrido es muy significativa y sobre todo cuando se define la suerte de la verdad en el caso de los secuestros”, comentó.

Fuente: Semana

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí