Opinión │ Hablemos más de fútbol y menos de abogados, por Jorge Hernán Peláez

Nos hemos llenado de abogados en el fútbol, de derechos de petición, tutelas, tribunales y se nos ha olvidado lo verdaderamente importante: la pelota.

Regresó el fútbol colombiano el pasado viernes con el juego entre Medellín y Rionegro Águilas Doradas que terminó en empate a un gol. Muy buena noticia que el alcalde de Medellín haya impulsado que un grupo de hinchas ingresara al estadio Atanasio Girardot. 3 mil personas pudieron volver a fútbol.

Es una iniciativa que deben copiar los demás alcaldes, especialmente con población vacunada o que puedan demostrar no estar contagiados. Insisto, como dije en una publicación pasada, a los profesionales de la salud que les gusta el fútbol les deben permitir ver a sus equipos. He oído de amigos médicos que están listos a regresar al Campin con su camiseta, bandera y alentar a Millonarios o Santa Fe. No veo cuál es el problema, especialmente si acabamos de ver experiencias exitosas de aficionados en estadios de la Eurocopa.

La primera fecha ya tuvo algunos traumatismos, cambios de programación de dos partidos y como siempre despelote por parte de algunos. Cuatro jugadores contratados por Atlético Nacional interpusieron una tutela contra la Dimayor. Los jueces van a fallar en contra las tutelas, ya que ellos al ser vinculados por el equipo, tienen contrato laboral y nadie les está negando su derecho al trabajo. Que no puedan ser inscritos es otra cosa, pero pueden ser contratados. Un desgaste innecesario para el aparato de justicia, pero bueno, los jugadores tienen todo el derecho a creer que tienen razón y acudir al mecanismo que les otorga la Constitución del 91.

Atlético Nacional, que hace parte de la Organización Ardila, propietarios también de este portal de Noticias RCN, decidió contratar al ex Fiscal General de la Nación y ex Alto Consejero Presidencial Néstor Martínez para pelear el caso contra Cortuluá del pago de 5 millones de dólares por el traspaso del jugador Fernando Uribe al Chievo Verona. Pienso que es un error llegar a esos extremos. A nivel personal, y es simplemente una opinión, tengo mis reservas con respecto a los métodos y pronunciamientos mediáticos de Martínez.

Me parece que puede traer más problemas que soluciones a Nacional y en general al fútbol colombiano. No entiendo por ejemplo por qué en el sonado caso nadie ha responsabilizado al gerente del equipo verde de Antioquia que aceptó en su momento el convenio con Cortuluá y Chievo Verona de donde se desprende el sonado 50% de los derechos deportivos de Fernando Uribe.

De la Cuesta, era el representante legal de la época, fue quien aceptó las condiciones de Cortuluá y al parecer todos han olvidado que como directivo del equipo a él le cabe un grado importante de responsabilidad. Nacional tiene todo el derecho a pelear el pago, así como Cortuluá tiene todo el derecho de reclamar sus pretensiones económicas. Entran ambas instituciones a un escenario de limbo jurídico por la incongruencia de tribunales locales con internacionales. Lo que queda claro es que la Organización Ardila prefiere pagarle a Martínez una cifra multimillonaria que a Cortuluá.

El punto final del asunto tomará semanas o meses, algo muy inconveniente para el fútbol. Los empresarios de la industria del fútbol en el mundo están pendientes del caso, ya que este ruido lo único que hace es alejar potenciales inversionistas que han querido hacer negocios directos con los equipos colombianos. En vez de ser una industria atractiva, que pudiera vender con mejores precios y directo a Europa, lo que se está logrando es ahuyentar a quienes tienen interés en invertir en jugadores y equipos de nuestro país.

A este ritmo los equipos de fútbol van a tener ahora en sus nóminas a penalistas y abogados expertos en temas laborales de manera permanente. Veremos entonces a una cantidad de juristas lucrándose del fútbol de manera despiadada. Hoy en la Federación hay 71 agentes de jugadores inscritos, muchos de ellos sin las calidades necesarias.

Pronto tendremos el mismo número de leguleyos detrás de sacarle plata a los jugadores y a clubes. En el fútbol nos hemos acostumbrado a hablar más de tutelas, derechos de petición, demandas, tribunales de arbitramento, TAS, justicia local, justicia internacional que hablar de la pelota.

Recuerden una cosa, que me la enseñó hace poco un penalista, los abogados ganan por punta y punta, no les importa realmente los resultados de sus clientes, no les importa el fútbol, ellos viven de cobrar sus tarifas por horas y de alargar los pleitos para poder seguir cobrando. Volvamos al fútbol, volvamos a la cancha como lo verdaderamente importante, porque el día que convirtamos a los abogados en protagonistas de esto el fútbol estará perdido para siempre.

Por: Jorge Hernán Peláez

*Matemático. Periodista y columnista.

@jhpelaez

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