El Ocaso de la Gratitud: El Asedio a la Fundadora de ‘Elena del Mar

El Ocaso de la Gratitud: El Asedio a la Fundadora de ‘Elena del Mar

La ambición no tiene sangre, y en el caso de Doña Helena, parece no tener límites. Es inadmisible que la mujer que levantó un imperio textil, símbolo de elegancia y esfuerzo bajo la marca ‘Elena del Mar’, hoy se vea reducida a una víctima de violencia sistémica en su propio hogar.

La gravedad de los hechos no es una conjetura; es una realidad consignada en la Medida de Protección MP 049 de la Comisaría de Familia Segunda de Usaquén. El Estado ha tenido que intervenir para ordenar a su hija, María Teresa García, que cese los ataques físicos y psicológicos.

No obstante, el trasfondo es aún más oscuro: el aprovechamiento material. Intentar despojar a una madre de 91 años del patrimonio que construyó con décadas de trabajo no es solo un pleito legal, es una atrocidad moral. Doña Helena merece el derecho al sosiego, no a vivir bajo el asedio de quien ella misma trajo al mundo. Lo que está en juego no es solo el logo de una marca, sino la integridad de la justicia misma. Validar la defensa de la victimaria mientras se desestima el auxilio de la agredida es una aberración procesal que condena a los adultos mayores al desamparo. La justicia no puede ser cómplice, por omisión o incoherencia, del despojo de una mujer de 91 años.

Compartir en :