Los indicios de fortaleza económica, junto con la disminución de las presiones inflacionarias, impulsaron un repunte en las bolsas desde los mínimos de la sesión, y el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, afirmó que los riesgos de inflación han disminuido.
Los sectores del mercado más sensibles a la economía obtuvieron mejores resultados, con la mayoría de las acciones del S&P 500 al alza tras conocerse que la actividad manufacturera se expandió por sexto mes consecutivo, gracias a una moderación del aumento de los costes de los insumos provocado por la guerra. Sin embargo, el índice bursátil de referencia apenas varió, ya que los fabricantes de chips sufrieron ventas masivas.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a dos años cayeron. El petróleo bajó después de que Estados Unidos declarara que las conversaciones indirectas con Irán habían sido positivas.
“Las expectativas de inflación durante las primeras cuatro semanas de este período han disminuido, y los riesgos inflacionarios también”, declaró Warsh el miércoles en el Foro anual sobre Banca Central del Banco Central Europeo, celebrado en Sintra, Portugal. Reiteró el mensaje expresado en su primera rueda de prensa como presidente de la Reserva Federal el mes pasado, en el que afirmó que el banco central garantizará la estabilidad de precios.
Warsh reiteró que no ofrecerá “orientación prospectiva” con respecto a la futura política de tipos de interés, lo que supone un cambio radical en el banco central estadounidense.
El índice de manufactura del Instituto para la Gestión de Suministros, ISM, se mantuvo cerca de su nivel más alto en cuatro años durante junio. Los precios pagados por las materias primas aumentaron a un ritmo mucho más lento. El indicador de precios del grupo registró la mayor caída mensual desde julio de 2022, debido a que un acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán provocó un desplome en los precios del petróleo.
En los días previos a la publicación del informe de nóminas del jueves, los datos mostraron que la creación de empleo en el sector privado volvió a ser sólida en junio, culminando el mejor trimestre en materia de contratación en más de un año.
Las cifras respaldan la opinión de que el mercado laboral se ha fortalecido tras varios meses de contrataciones irregulares, ya que las ofertas de empleo han aumentado y los despidos se mantienen bajos. De confirmarse con datos oficiales del gobierno, esta tendencia podría reforzar las apuestas a que la próxima medida de la Reserva Federal será una subida de tipos, y no una bajada.








