El sector energético está sintiendo las presiones generadas por la llegada del fenómeno de El Niño, y todos los actores del sector cobran una relevancia especial ante la necesidad de garantizar la confiabilidad del sistema y la prestación del servicio.
Uno de los roles más importantes en esas labores es la administración del mercado de energía, tarea que está a cargo de XM.
Fue fundada en 2005 como prestador de servicios públicos con capital accionario mixto y, desde entonces, tiene la tarea de articular a todos los actores de la cadena energética.
Lo hace mediante la integración de las capacidades de generación y transmisión, la promoción de una interacción transparente entre generadores y transmisores y la administración de los recursos derivados de las transacciones y de los cargos por el uso de las redes de transmisión.
“A través de XM pasan las transacciones entre las generadoras, comercializadoras y distribuidoras de energía. Además, administra el cargo por confiabilidad, un mecanismo existente en el país para garantizar la seguridad del sistema”, explicó el exministro de Minas y Energía, Andrés Camacho.
Dentro de las funciones del administrador, la articulación entre los actores es fundamental para garantizar la correcta prestación del servicio, teniendo en cuenta que en el mercado participan 366 agentes y 444 promotores de proyectos. Entre ellos se encuentran 155 agentes de generación, 157 comercializadores, 30 distribuidores y 24 agentes de transmisión.
Entre sus funciones están el registro de agentes, promotores, fronteras y contratos; la compensación y liquidación de las transacciones en la bolsa de energía; la ejecución de las subastas del cargo por confiabilidad; el recaudo de los recursos derivados de las transacciones en bolsa y de las transacciones internacionales de energía, correspondientes a las interconexiones con Ecuador y Venezuela; y el recaudo de los cargos por el uso de las redes de transmisión nacional y regional para entregarlos a transmisores y distribuidores.
XM no es una entidad adscrita al Ministerio de Minas y Energía, aunque mantiene una estrecha interacción con las que sí lo son.
Por ejemplo, entrega señales a la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme, para la planificación de la infraestructura y el abastecimiento, e implementa la regulación que establece la Comisión de Regulación de Energía y Gas, Creg. También suministra información a otras entidades, como la Superintendencia de Servicios Públicos y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, para apoyar las labores de control y vigilancia.
El administrador aclaró que no es el regulador del mercado, pues esa es una función de la Creg, ni define las tarifas, ya que estas se calculan con las fórmulas establecidas por esa entidad.
“XM es una empresa del sector eléctrico que cumple un rol central porque opera el sistema. Eso significa despachar las plantas de generación en todo el país, mantener la operación y hacer seguimiento a todas las variables operativas del sistema eléctrico colombiano”, agregó Camacho.
Otra de las características de XM es que, por la naturaleza técnica de sus operaciones, no hace predicciones sobre hechos futuros, aunque sí emite recomendaciones a los agentes del mercado energético.
En situaciones como el fenómeno de El Niño, la entidad suministra información sobre el nivel de los embalses, la participación de cada fuente en la generación de energía, las variaciones de los precios en bolsa y el estado de las reservas hídricas del Sistema Interconectado Nacional.
Entre los servicios que presta al mercado están la operación del Centro Nacional de Despacho, la liquidación y administración de cuentas, y la administración del Sistema de Intercambios Comerciales.
En cuanto al primero, el CND cumple funciones de planeación, coordinación, supervisión de la operación y despacho económico. Es un centro de control físico, ubicado en Medellín, desde el que se facilita la interacción con los operadores de las empresas generadoras, transportadoras y distribuidoras. Además, monitorea y coordina la operación de más de 26.000 kilómetros de líneas de transmisión, 26 enlaces de comunicaciones y 206 plantas de generación conectadas a 249 subestaciones de energía en todo el territorio nacional.
La supervisión del sistema es posible gracias a que recibe cerca de 26.000 variables cada cuatro segundos y a que se realizan más de 55.000 maniobras al año. Desde allí también se coordinan los intercambios de energía con Ecuador y Venezuela.
“Entonces, es un rol central y debe jugar un papel neutral. No hace parte del planeamiento; es únicamente un papel operativo y administrativo”, concluyó Camacho.









