El agente gringo del ICE que mató a un colombiano en EE. UU. y su temido historial de violencia

El agente gringo del ICE que mató a un colombiano en EE. UU. y su temido historial de violencia

David Brouillette, de 37 años, disparó contra Johan Durán Guerrero en Maine. Sus dos exesposas lo acusan de años de maltrato desalmado físico y psicológico

El agente disparó cuatro veces contra el carro donde iba Johan Sebastián Durán Guerrero, frente al edificio de apartamentos donde vivía con su esposa y su hija de tres años, en Biddeford (Maine).

Era la mañana del lunes 13 de julio. Guerrero, de 25 años, colombiano y repartidor de oficio, no era el hombre que el equipo de control migratorio ICE buscaba esa mañana. Las autoridades habían llegado a la zona para ejecutar una orden de deportación contra otra persona, que —según ellas— había salido de la vivienda en otro vehículo.

|Lea también: Así fue como mataron a Luis Valencia, el hombre que sin nada en el bolsillo fundó Arepas El Carriel

El tirador que causó la muerte de Durán Guerrero pertenece al cuerpo de agentes que el gobierno de Donald Trump desplegó por el país este año para acelerar las detenciones de inmigrantes. Aunque el Departamento de Seguridad Nacional había mantenido su nombre en secreto, se supo que se llama David Brouillette, tiene 37 años y vive en Manchester (Maine).

Quienes lo identificaron fueron sus propias exesposas. Brouillette, según la información recogida, es veterano del Ejército. Trabajó menos de un año como agente penitenciario del estado de Maine y renunció voluntariamente en 2016. También perteneció a un cuerpo de bomberos voluntarios, del que fue expulsado dos veces por gritarle a un supervisor y desobedecer órdenes.

Este año, en medio de la contratación acelerada por cuotas que impulsa la Casa Blanca, entró al ICE. La agencia defendió su vinculación alegando casi una década de experiencia en cuerpos de seguridad federales, una cifra que sus propios antecedentes laborales no respaldaban.

El historial de denuncias en su contra viene de dos matrimonios. Ashley Brouillette, su primera esposa, se divorció de él en 2009 después de que, según ella, la maltratara física y verbalmente durante el embarazo de su hija. Una trabajadora social de protección infantil dejó constancia por escrito de que Ashley admitía haber sido agredida por su entonces esposo. Ella y su madre han contado un episodio en el que Brouillette le arrojó agua hirviendo mientras sostenía a la niña en brazos. Un abogado que la representó escribió, ese mismo año, que existía un historial de acusaciones de violencia doméstica entre ambos.


Sigue a Las2orillas.co en Google News

Diez años después, llegó la segunda denuncia. Lucinda Brouillette, su segunda esposa, pidió en 2019 una orden de protección y describió empujones, amenazas contra su hermano y golpes con el pecho. Un juez ordenó que Brouillette entregara temporalmente sus armas de fuego. En 2020, se dictó una orden que le prohibía el contacto con ella, sin declaración formal de maltrato.

Un año después, Lucinda relató en documentos judiciales que Brouillette le lanzó un plato de espaguetis en el pelo a su hija y la tumbó al piso. El juez, por su parte, desestimó el caso sin determinar que hubiera existido abuso. El fin de semana pasado, Lucinda volvió a hablar y dijo que lo cree capaz de un nivel extremo de violencia, no por sospecha, sino por lo que vivió con él durante años.

Cuando el nombre de Brouillette empezó a circular, él llamó a Ashley desde la cuenta de Facebook de su esposa actual. Fue el miércoles. Le confirmó que era el agente que disparó y le insistió en que su reacción estuvo justificada. Le pidió que hablara bien de él ante los medios y que, si no podía, mejor no dijera nada. Le pidió también que no mencionara el maltrato que hubo en su matrimonio. Ashley se negó. Contó todo al Portland Press Herald y luego a otros medios.

Guerrero llevaba varios años en Estados Unidos con su pareja, Martha Karolina Rojas Álvarez, y la hija de ambos, Dulce. El jueves, Rojas Álvarez habló en público por primera vez desde la muerte de su esposo. A través de un intérprete y entre lágrimas, y contó que él se había dedicado a cumplirle cada deseo a ella y a su hija.

La muerte de Guerrero fue la segunda a manos del ICE en una semana. Días antes, en Houston, otro agente había matado a Lorenzo Salgado Araujo, de 52 años. Desde que empezó la ofensiva migratoria de Trump, al menos diez personas han muerto en encuentros con agentes federales de inmigración.

El senador Ed Markey se presentó sin aviso en la oficina del ICE en Scarborough a exigir explicaciones. Hasta ahora no hay cargos contra Brouillette y la investigación sigue abierta.

Inscríbete al boletín de Las2orillas

Noticia Principal

Compartir en :