El municipio El Plateado, en los confines caucanos del cañón del Micay, era en 2024 un enclave controlado por la estructura Carlos Patiño de las disidencias de las Farc. Corregimiento de Argelia, la localidad era epicentro de operaciones del narcotráfico y su población vivía presionada para rechazar la presencia de las tropas regulares. Los conatos de asonadas y retenciones o secuestros de soldados regulares eran prácticas comunes.
Oficiales que trabajaban junto al general Erick Rodríguez Aparicio, en ese tiempo segundo comandante y jefe de Estado Mayor se resistía a las tropas se convirtieran en una “fuerza dialogante” y se dolía de que estuvieran inhibidas en sus operaciones por instrucciones del gobierno y del alto mando.
En medio de las limitaciones, Rodríguez planeó y dirigió la “Operación Perseo” para retomar el control del área.
El nombre se inspiró en un personaje de la mitología, hijo del dios Zeus, y reconocido por acciones heroicas como el rescate de Andrómeda mientras estaba en poder de un monstruo marino. Curtido en mil batallas, el general y sus hombres lograron el objetivo y consolidaron resultados que el Ejército venía alcanzando desde los tiempos en que Rodríguez Aparicio dirigía el Comando Conjunto Número 2 desplegado en la región suroccidental, con jurisdicción sobre Cauca Valle y Nariño.


Sus posturas verticales durante la administración Petro le pasaron cuenta de cobro. La Casa de Nariño lo tenía entre ojos desde aquella vez que denunció que los asesinos del exalcalde de Cubarral (Meta), Roger Mauricio Devia Escobar, hacían parte de las disidencias de las Farc que estaban “carnetizando” a los habitantes de la región para someter su voluntad durante las elecciones presidenciales. La víctima era coordinador regional de la campaña de Abelardo de la Espriella como lo denunció el entonces candidato presidencial del movimiento Defensores de la patria y por esa razón Petro le atribuyó al oficial una indebida participación en política.
Sus subalternos buscaron protegerlo a toda costa en junio de 2026, cuando ocurrió el incidente, y consiguieron que fuera a vacaciones obligatorias para ponerlo, al menos temporalmente, fuera del alcance de una decisión que ya era inminente: su llamamiento a calificar servicios.
No hubo poder humano. La decisión de ponerlo fuera de las líneas de mando se produjo. Sin embargo, cuando aún cumplía su fase previa al retiro el presidente De la Espriella, aún antes de su posesión, le comunicó su intención de reintegrarlo para designarlo nuevo comandante de las Fuerzas Militares. Aun vestido de civil, Rodríguez aceptó la invitación del jefe del Estado para acompañarlo a la ceremonia de reconocimiento de tropas en el Cantón Pichincha en Cali, el día de su posesión.



De la Espriella estrenó la sede presidencial en Barranquilla localizada en un batallón militar para anunciar la nueva cúpula preparada para enterrar la Paz total de Petro
Durante su despedida transitoria Rodríguez dijo que, si la Providencia le diera la posibilidad de volver el tiempo atrás y escoger de nuevo, volvería a vestirse de soldado. Y escribió: “Estoy agradecido con el Todopoderoso por haberme permitido servir al país desde mi amada institución por más de 35 años y haber vestido el uniforme de héroes de la patria”. Ahora volverá a enfundarse en su uniforme de campaña.
Recién graduado como bachiller en el Instituto Nacional de Comercio de Bucaramanga, su ciudad, se presentó a la Escuela Militar de Cadetes cuando apenas cumplía 16 años. Sus calificaciones como uno de los mejores estudiantes y su condición de deportista disciplinado le abrieron las puertas del alma mater del Ejército.
Vecinos del barrio La Joya, el sector del parque García Rovira de la capital santandereana, lo recuerdan como un atleta y estudiante destacada que seño con enlistarse en el Ejército y que prestó, sin rechistar, el servicio militar obligatorio en el Batallón de Apoyo y Servicios Número 2 de Barranquilla.
Su formación como cadete ilustrado lo llevaría a obtener una sucesión de títulos académicos, incluidos los de profesional en Ciencias Militares, administrador de empresas de la Universidad Militar Nueva Granada y los de especialista y magister egresado de instituciones de élite en Reino Unido.
Su línea mando
Su segundo al mando en la cúpula militar será el general Carlos Carrasquilla, oficial del arma de Caballería como él. Su cargo será el de Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, en el cual tendrá ascendiente operacional sobre el propio Ejército y sobre la Armada Nacional y la Fuerza Aeroespacial.


Carrasquilla viene de comandar unidades sobre las que recae el peso de grandes responsabilidades en campañas de orden público. Estuvo al frente de la Fuerza de Tarea Conjunta Aquiles, de la Fuerza de Tareas de Sumapaz, de la Sétima Brigada y del Comando Conjunto de Suroccidente.


Al comando del Ejército llegara el general José Bertulfo Soto, experto en doctrina militar y reconocido docente en materias castrenses. Ha comandado tropas en cauca y Brigadas Móviles y estuvo al frente de la Quinta División de su fuerza, una de las unidades operativas más importantes.
Piloto de guerra, diestro en combate, el mayor general Juan Jaime Martínez asumirá el mando de la Fuerza Aeroespacial Colombiana. Suele recordar que fue piloto del avión fantasma, una nave de apoyo a las operaciones militares que tiene la virtud de pasar desapercibida cuando va a los llamados “teatros de guerra”.
Lozano ha sido hasta ahora el único oficial capaz de crear una Escuela Militar de Aviación Virtual. Lo hizo durante la época de la pandemia, cuando se redujeron sensiblemente las matrículas en la Escuela Militar de Aviación Militar Marco Fidel Suárez en Cali y cuando la deserción de alumnos del alma mater de la FAC se tornaba inquietante.
A integrar la renovada cúpula militar fue llamado también el vicealmirante Javier Jaimes, quien asumirá el mando de la Armada Nacional. Es reconocido como comandante de casi todas patrulleras de su fuerza y como Jefe de Una División que integran el Busque Escuela Gloria -insignia de la Marina- y las fragatas ARC Independiente y ARC Almirante Padilla.


A bordo de la Patrullera ARC 20 de julio, lideró la Primera Expedición Científica de Colombia, denominada Expedición Caldas cuyo rumbo final era la Antártida CONFIRMAR Está certificado como Oficial Internacional Marítimo por la Academia de Guardacostas de Estados Unidos, en Yorktown, Virginia.
Todos ellos trabajarán en equipo con el general (r) Jorge Eduardo Mora, ministro de Defensa, un infante del Ejército que viene de fundar y comandar la Fuerza de Despliegue contra Amenazas Transnacionales. Esta fuerza es una unidad militar de élite del Ejército Nacional y tiene un amplio espectro en sus ofensivas: la lucha contra las economías ilícitas, el tráfico de migrantes y el trasiego ilegal de armas y explosivos para grupos irregulares.
Estos hombres, junto con los generales Alejandro Barrera y Norberto Mujica, nuevos director y subdirector de la Policía Nacional, quienes también fueron retirados por Petro conformarán un sólido equipo con el que el presidente De la Espriella aspira recuperar lo que ha llamado la soberanía colombiana en territorios que venían siendo copados por grupos de narcotraficantes derivados de las antiguas guerrillas.
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