Minagricultura promete plan de sustitución de cultivos a través de la palma para el Catatumbo

Minagricultura promete plan de sustitución de cultivos a través de la palma para el Catatumbo

La palma de aceite tendrá un rol clave en el gobierno de Abelardo de la Espriella en la transformación de los territorios y en la sustitución de economías ilícitas, principalmente, en el Catatumbo, Norte de Santander, y en Tumaco (Nariño).

Este fue el segundo de los seis compromisos que el ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, le anunció al sector, en el marco de la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite, en el parque Las Malocas de Villavicencio (Meta).


Lea además: La palma de aceite le gana a la coca en el Catatumbo, pero el conflicto espanta trabajadores


“La paz no se decreta, la paz se construye; y una de las formas más efectivas de construirla es generando oportunidades productivas. Por eso diseñaremos incentivos y gestionaremos recursos para acompañar la sustitución de 50.000 hectáreas de cultivo de coca por palma de aceite. Queremos llevar empleo formal, inversión y presencia institucional a regiones como el Catatumbo”, afirmó Dangond.

El alto funcionario destacó que donde hoy existe incertidumbre y legalidad quieren “sembrar esperanza y construir legalidad”, porque “es mejor llenar una tractomula de racimos de palma que una camioneta de coca”, pues, mientras “la primera genera empleo, la segunda provoca violencia”.

El primero de los compromisos que asumió jefe de la cartera del agro con los palmicultores es brindarles financiamiento para la renovación de las siembras y el crecimiento de la producción. Por ello, enfatizó que respaldarán la renovación de 150.000 hectáreas que le mencionó el presidente de la Junta Directiva de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), Carlos José Murgas Dávila.

“Las palmas envejecen, lo que no puede envejecer es la productividad. Por eso, trabajaremos con Finagro –ya me reuní con el presidente encargado de Finagro y el presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón-, para la institución de las líneas de crédito”, apuntó el ministro de Agricultura, destacando que estas se establecerán a plazos de 15 años, como mínimo, y con períodos de gracia de 5 años. 

Imagen eliminada.

Recalcó que se necesitan tasas competitivas, las cuales, no pueden ser superiores al 1% mensual, llevar el incentivo agropecuario a la palma y contar con un seguro agrario que proteja ante riesgos y no ante siniestros.


Le puede interesar: Colombia busca pasar de una producción de 3,66 a 5 toneladas de aceite de palma por hectárea 


El tercer compromiso, según Indalecio Dangond, será defender la formalidad y la competitividad del sector en Norte de Santander y demás departamentos palmeros, porque el crecimiento sostenible requiere reglas claras y mercados transparentes. Por esto, impulsarán las acciones para corregir las distorsiones tributarias que afectan al mercado colombiano de aceites y grasas comestibles.

El cuarto y quinto compromiso están relacionados con la formalización de la propiedad y con la promoción de la ciencia, la productividad y la sostenibilidad. Para el ministro, un productor sin título de propiedad no puede avanzar, pese al potencial que pueda tener. 

Además, resaltó que la mejor política agropecuaria es la que convierte el conocimiento en resultados. Por esto, fortalecerán la articulación con el Centro de Investigación en Palma de Aceite (Cenipalma), para acelerar la transferencia de tecnología y llevar la investigación directamente a la finca.

“El sexto y último compromiso es la palmicultura sostenible, que va a ser una política de Estado. Impulsaremos la adopción obligatoria de estándares de sostenibilidad ambiental, social y productiva en toda la cadena de valor de la palma, porque esto ya no es una opción, sino una condición para competir, exportar y liderar -mercados-”, concluyó.


Lea aquí: Fedecafé ajusta precio de compra de la pasilla ante El Niño en Colombia


Lograr un millón de hectáreas de palma

Imagen eliminada.

El presidente de la Junta Directiva de Fedepalma, Carlos José Murgas, destacó que su primer compromiso, como gremio para el lapso 2026-2030, es lograr un millón de hectáreas de palma de aceite durante la próxima década, es decir, un incremento de casi 400.000 hectáreas.

“Para 2030, nuestra propuesta plantea incorporar más de 130.000 hectáreas, vincular 4.000 nuevos productores, generar de 20.000 empleos nuevos rurales directos y movilizar inversiones estimadas entre $10 y $15 billones”, precisó el líder gremial.

Murgas expresó que otros dos compromisos es vincular ese número de nuevos palmicultores a su esquema y desarrollar alrededor de 40.000 hectáreas, con proyectos de un promedio de 10 hectáreas por productor; cambiar ilegalidad por oportunidades.

“Ministro, en la década de los años 2000, usted fue el líder de la transformación de la coca por la palma en el Catatumbo, con el programa que dirigió. El cuarto compromiso es renovar para producir más y, usted, lo tiene muy claro: 150.000 hectáreas que requieren renovación por su edad y, aproximadamente, 17.900 hectáreas afectadas por problemas fitosanitarios”.

La quinta política de Fedepalma para los agricultores es construir mercados, porque no se puede sembrar primero y buscar compradores después, sino que se debe trabajar en ambos de forma paralela. Por ello, buscarán nuevas oportunidades internacionales, especialmente en el ámbito de los biocombustibles, para llevar la mezcla de biodiesel dentro del diésel hasta el 15% o 20%.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Noticia Principal

Compartir en :