Ahmad Reza Kheirmand fue tomado por sorpresa con la determinación de Colombia en plena asamblea ONU y se va dejando un acercamiento que no logró consolidarse
La ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán ha puesto al embajador Ahmad Reza Kheirmand a hacer maletas para dejar a Bogotá. donde llegó el 10 de febrero de 2023, durante el gobierno de Gustavo Petro. La medida de la ruptura de relaciones se había tomado desde el 19 de septiembre y se anunció justo después del discurso del vicepresidente José Manuel Restrepo ante el pleno de las Naciones Unidas en la Asamblea General en Nueva York.
Diplomático de carrera desde 1995, fue jefe de misión en varios países hispanos, como Brasil, Chile, Argentina y España. Kheirmand se hizo visible en foros académicos y sociales, como los organizados por la Unidad de Restitución de Tierras, donde vinculó la experiencia iraní con los debates sobre soberanía y despojo en América Latina. En entrevistas con medios económicos sostuvo que el conflicto en el Golfo Pérsico había derrumbado el antiguo orden mundial y que era necesario construir uno nuevo, con Irán como mercado abierto para productos colombianos.


Las cifras del Dane muestran que las exportaciones de Colombia hacia Irán son muy reducidas, oscilando históricamente entre los 100.000 y 800.000 dólares anuales, con una canasta poco diversificada que incluye bananos y plátanos frescos, además de pequeños registros históricos en instrumentos médicos y tuberías de hierro. En 2024, Colombia obtuvo una certificación sanitaria que le permitía exportar carne bovina a Irán, pero la Federación Nacional de Ganaderos (Fedegán) y el Dane no señalan envío alguno de este producto hacia suelo iraní ese año.
Las operaciones dependen de rutas marítimas indirectas con múltiples transbordos, ya que no existen conexiones directas entre los puertos de ambos países. Llama la atención el dato de comercio de las Naciones Unidas, UN Comtrade según el cual las exportaciones de Colombia a Irán alcanzaron los USD 17,63 millones en 2025, cifra que se explicaría por metodologías diferentes y que incluiría también datos espejo de importaciones reportadas por Irán y operaciones indirectas como reexportaciones o triangulaciones a través de terceros países.
La ruptura argumenta supuestos vínculos del régimen teocrático de Irán con “grupos terroristas internacionales y otros grupos narcoterroristas que amenazan la seguridad del país, también se habla de las violaciones a los derechos humanos, y el bloqueo al estrecho de Ormuz como se lee aquí.
Minutos después se conoció que no sólo se rompían relaciones, sino que se declaraba como grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica, lo que sería una especie de policía política del régimen iraní.
El rechazo de la Republica Islámica en declaración que además condena con firmeza las imputaciones dirigidas a una parte de las Fuerzas Armadas oficiales de Irán quedó reflejada en este comunicado.



El porqué de la ruptura
Aunque el Gobierno de Abelardo De La Espriella lleva más de un mes en el poder, anunció la ruptura oficial de las relaciones con Irán en la misma semana de la Asamblea General de la ONU, donde Irán tuvo un duro discurso contra Estados Unidos y viceversa, y en el que Colombia fue una de las pocas delegaciones que se quedó en el recinto cuando Benjamin Netanyahu dio su discurso.
La determinación va en la línea que ha hecho evidente el presidente De la Espriella de cercanía a Estados Unidos e Israel, nación con la que parece dispuesto a recomponer la relación tras la ruptura con Petro. Allí entraría la declaración sobre los Altos del Golán empezando el gobierno, el apoyo a la demanda ante la CPI y la embajada en Jerusalén.
El canciller Omar Bula está en sintonía. Durante su carrera académica fue una postura clara el acercarse más a Estados Unidos e Israel, lo cual está plasmado en uno de sus libros El plan maestro en el que se refirió a una supuesta alianza entre Irán, Venezuela, los otros países del desaparecido Alba y las extintas Farc, Además asentamientos de grupos militantes fundamentalistas en la región.
En adelante, las relaciones entre ambos países quedarán suspendidas, y el embajador Kheirmand tendrá un balance de gestión que se resume en un lenguaje geopolítico fuerte, la promoción de intercambios comerciales y la participación en espacios académicos Su salida es el fin de un intento de acercamiento que no logró consolidarse.
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