En un ecosistema donde el ruido suele confundirse con el éxito, Florencia Fandiño —conocida en el medio sencillamente como Florens— ha optado por una ruta distinta: la del trabajo constante, la discreción estratégica y los resultados sólidos. Lejos de los flashes de la farándula y del espectáculo mediático cotidiano, la modelo y empresaria santandereana ha construido a fuego lento un perfil profesional que hoy empieza a proyectarse como uno de los más ambiciosos e innovadores del país.
Quienes han trabajado con ella coinciden en que su mayor atributo no es solo la estampa ni la desenvoltura sobre la pasarela, sino la frialdad ejecutiva con la que conduce su carrera. Sin aspavientos ni estridencias, Florens ha ido escalando peldaños en la industria nacional con la cadencia de quien conoce sus fortalezas y no tiene prisa en demostrarlas.
La prueba del Palacio de la Proclamación
El punto de inflexión en su proyección ocurrió durante el Cartagena de Indias Fashion Week. Allí, en el emblemático Palacio de la Proclamación, la santandereana no solo desfiló; dejó en evidencia un registro amplio que le permite transitar sin sobresaltos entre la sobriedad de la alta costura y las narrativas más arriesgadas de las firmas urbanas contemporáneas.
Su paso por la capital bolivarense no fue fortuito. Respondió a un plan de trabajo trazado con rigor desde el interior del país, demostrando que para tener alcance en las pasarelas del Caribe y en los principales centros de moda no hace falta instalarse permanentemente en el foco mediático, sino cumplir con solvencia cada compromiso profesional.
Bucaramanga como centro de operaciones digitales
A diferencia de la ruta habitual que siguen muchas modelos al alcanzar visibilidad nacional, Florens no desplazó su centro de operaciones. Decidió mantener su base en Bucaramanga y convertir la capital santandereana en un punto de desarrollo para proyectos de tecnología aplicada a la moda.
Junto a la productora Marte Cinema, lidera un proyecto pionero en el entorno local: la integración de Inteligencia Artificial en la producción publicitaria audiovisual. El esquema parte de grabaciones reales en plató que posteriormente se procesan y transforman mediante algoritmos digitales, abriendo un abanico de posibilidades gráficas y narrativas para marcas y diseñadores.
Esta faceta como creadora y gestora refleja la premisa con la que orienta sus pasos: “Moda, liderazgo y propósito”. En un mercado que exige respuestas rápidas a las nuevas dinámicas del consumo digital, su propuesta combina la presencia física tradicional con la exploración tecnológica.
Sin anuncios grandilocuentes y con la serenidad de quien trabaja mirando al largo plazo, Florens continúa consolidando un perfil que demuestra que, en la moda colombiana actual, el volumen no siempre equivale a la relevancia.








