Hay canciones que funcionan como una máquina del tiempo. Basta con que suene “Bye Bye Bye” para volver al año 2000, a los CD que se rayaban en la guantera del carro y a la emoción de quitarle el plástico a un disco recién comprado; o que arranque “Hello” para recordar finales de 2015, cuando parecía que todo el mundo estaba llamando a un ex. Detrás de esa memoria colectiva, hay una lista de los álbumes más vendidos cada año en Estados Unidos desde el 2000.
La historia empieza justamente con Nsync, la boy band de Justin Timberlake, que en el 2000 vendió casi 9,9 millones de copias de ‘No Strings Attached’, de las cuales 2,4 millones de ellas salieron en la primera semana, un récord que nadie tocó durante 15 años. Luego, el recorrido llega hasta Taylor Swift, cuyo ‘The Life of a Showgirl’ fue el gran éxito de 2025 con 5,6 millones de unidades, según datos de Luminate.
En medio caben 26 años de música, pero solo cinco artistas que lograron repetir en el primer lugar. El podio se lo llevó Taylor Swift, dueña del año en cuatro ocasiones. Su primera corona llegó en 2009 cuando todavía era una joven del country con botas y guitarra, con ‘Fearless’, un disco que la convirtió en la persona más joven en ganar el Grammy a Álbum del Año.
La segunda llegó en 2014 con ‘1989’, su salto definitivo al pop, lanzado el mismo año en que retiró su música de Spotify en protesta por lo poco que pagaba a los artistas. Una década después encadenó dos seguidas: ‘The Tortured Poets Department’, que rozó los seiete millones de unidades en 2024; y ‘The Life of a Showgirl’, que rompió el récord de la mejor semana de debut en la historia.
El récord que Swift tumbó tenía dueña desde hacía casi una década. Adele lo había fijado en 2015 con ’25’, un álbum del que vendió 3,38 millones de copias en su primera semana y con el que cerró el año con más de ocho millones, aun manteniéndose por fuera del streaming en sus primeros meses. Para entonces, la británica ya conocía la cima, porque había conquistado 2011 y 2012 con ’21’, el álbum de “Rolling in the Deep”, que se llevó seis premios Grammy.
Detrás de ellas dos, el club de los que repitieron lo completan tres hombres de estilos muy distintos. Eminem ganó en 2002 con ‘The Eminem Show’, que su disquera tuvo que lanzar antes de tiempo porque ya circulaba pirateado; y volvió en 2010 con ‘Recovery’, el disco de “Love the Way You Lie” con Rihanna. Por su parte, Drake tomó el relevo del rap con ‘Views’ en 2016 y ‘Scorpion’ en 2018, el primer álbum en superar los 1.000 millones de reproducciones en el mundo en su semana de lanzamiento. Por último, Morgan Wallen llevó el country a lo más alto con dos discos que parecen maratones: ‘Dangerous’, de 30 canciones, en 2021; y ‘One Thing at a Time’, de 36, en 2023.
Esos nombres explican buena parte del reparto por géneros: el pop es el rey indiscutible, con 12 de los 26 años, mientras que el rap ganó siete veces y vivió su mejor momento en la primera década del siglo, cuando Lil Wayne superó el millón de copias en la primera semana de ‘Tha Carter III’. De otro lado, el country aparece dos veces, ambas con Wallen. No obstante, salta a la vista que aunque solo tres mujeres han encabezado la lista: Swift, Adele y Mariah Carey, que ganó en 2005 con ‘The Emancipation of Mimi’, entre las tres suman ocho de los 26 años.
Los que rompieron el molde
Donde la lista se pone más divertida es en los géneros que ganaron una sola vez. En 2001, el rock pesado de Linkin Park se impuso con ‘Hybrid Theory’, su álbum debut que con el tiempo superó los 10 millones de unidades. Tres años después fue el turno del R&B con ‘Confessions’, de Usher, que vendió más de un millón de copias en su primera semana.
Aun así, nada se compara con 2006, cuando el álbum más vendido no fue de ningún artista, sino de la banda sonora de ‘High School Musical’, una película hecha para la televisión de Disney. Como dato curioso, en buena parte de las canciones la voz que se escucha no es la de Zac Efron, su protagonista, sino la del cantante Drew Seeley. Al año siguiente vino una rareza todavía mayor. El álbum de 2007 fue ‘Noël’, un disco de villancicos del barítono Josh Groban, el único caso de la lista en el que la Navidad le ganó a todos los géneros.
Para el público latino, la fecha clave es 2022, cuando ‘Un Verano Sin Ti’, de Bad Bunny vendió 3,4 millones de unidades y se convirtió en el primer álbum en español en terminar como el más exitoso del año en Estados Unidos. Pasó 13 semanas en el primer lugar de Billboard, metió al mismo tiempo 22 de sus 23 canciones en el ranking de sencillos y fue el primer disco en español nominado al Grammy a Álbum del Año. Después se convirtió en el más escuchado en la historia de Spotify.
Ese éxito, construido a punta de reproducciones, muestra cuánto cambió la forma de escuchar música, teniendo en cuenta que las cifras más altas se concentran en los primeros años del siglo, cuando todavía se compraban CD: además de Nsync, Eminem superó los 7,6 millones en 2002 y 50 Cent pasó los 6,5 millones en 2003. Con las descargas digitales y luego el streaming, los ganadores de la década de 2010 se movieron entre 2 y 4 millones, un periodo en el que Timberlake obtuvo el más bajo, con 2,4 millones gracias a ‘The 20/20 Experience’.








