El artefacto estaba instalado en una alcantarilla de la vereda El Amparo, en Suárez, una zona utilizada por campesinos para movilizarse hacia el mercado.
Una fuerte tormenta eléctrica habría provocado la detonación de un artefacto explosivo improvisado que, según las autoridades, había sido instalado por integrantes de las disidencias de las Farc en una vía rural del municipio de Suárez, Cauca.
El hecho ocurrió el domingo 4 de octubre de 2026, en la vereda El Amparo. De acuerdo con los primeros reportes conocidos por las autoridades, el explosivo se encontraba oculto en una alcantarilla ubicada en un corredor utilizado frecuentemente por habitantes de la zona.
La Tercera División del Ejército informó que adelanta verificaciones sobre una vía terciaria donde, según información preliminar, integrantes de la estructura Jaime Martínez, al servicio de alias ‘Iván Mordisco’, habrían instalado varios dispositivos explosivos improvisados.
Uno de estos elementos habría explotado durante las fuertes lluvias y descargas eléctricas registradas en el sector.
La situación generó especial preocupación debido a que el hecho ocurrió en domingo, día tradicional de mercado, cuando cerca de 200 habitantes y campesinos transitan por esta vía para comercializar y adquirir productos de pancoger.
Tras la detonación, unidades militares realizaron labores de búsqueda en el sector para establecer si permanecían otros artefactos explosivos. Como medida preventiva, el tránsito por la vía quedó restringido a un carril mientras se adelantan las reparaciones correspondientes.
La Tercera División rechazó el empleo de explosivos en corredores utilizados por la población civil y advirtió sobre el riesgo que este tipo de acciones representa para las comunidades.
Otros explosivos fueron encontrados cerca de una escuela
El Ejército también reportó otros dos hallazgos de explosivos durante el mismo fin de semana, atribuidos preliminarmente a la estructura Jaime Martínez.
En el corregimiento de Ortega, municipio de Cajibío, las tropas localizaron un depósito clandestino en el que fueron encontrados 33 dispositivos explosivos improvisados.
Según la información militar, los artefactos estaban fabricados con tubería de PVC, contenían pólvora y metralla y tenían un peso aproximado de dos kilogramos cada uno.
Las autoridades señalaron que el material estaría siendo organizado para la comisión de un atentado en el caserío del corregimiento de Ortega.
En otro procedimiento, realizado en la vereda La Palma, también en Ortega, fueron encontrados dos artefactos explosivos a pocos metros de una escuela rural.
De acuerdo con el Ejército, el lugar es frecuentado diariamente por alrededor de 25 niños, además de docentes y otros integrantes de la comunidad educativa.
Todos los artefactos localizados durante las últimas 48 horas fueron destruidos de manera controlada por los uniformados.









