Las diferencias internas sobre la identidad ideológica del partido se profundizan mientras Defensores de la Patria entra oficialmente al escenario político como nueva colectividad de derecha.
El Centro Democrático atraviesa uno de sus momentos de mayor tensión interna luego del debate sobre la identidad ideológica de la colectividad y la aparición de Defensores de la Patria como nuevo partido político.
La controversia surgió tras las afirmaciones de algunos dirigentes que señalaron que el Centro Democrático “no es un partido de derecha”, lo que generó reacciones entre líderes y militantes.
Este martes, el expresidente Álvaro Uribe defendió los principios económicos expuestos durante un foro interno y reiteró su visión de un Estado austero y eficiente.
“El Estado debe ser austero y pequeño. La empresa privada tiende siempre a reducir costos y a generar el mejor producto de la manera más eficiente”, afirmó el exmandatario.
Por su parte, la senadora María Fernanda Cabal insistió en que la doctrina política define la identidad de una colectividad y aseguró que la falta de claridad ideológica ha provocado divisiones dentro del partido.
“Más Estado significa más intervención y más pobreza; menos Estado, menos regulación y mayor generación de riqueza”, sostuvo.
Cabal también anunció que solicitará formalmente al expresidente Uribe la escisión del Centro Democrático para emprender un nuevo proyecto político.
Las diferencias también fueron respaldadas por el representante Daniel Briceño, quien afirmó que la estrategia de alejar al partido de la derecha “ya fracasó”.
En medio de este escenario, Defensores de la Patria obtuvo reconocimiento como partido político, consolidándose como una nueva fuerza de derecha tras el triunfo presidencial de Abelardo De la Espriella.
Con la mirada puesta en las próximas elecciones regionales, el panorama político anticipa una competencia directa entre ambas colectividades por el liderazgo del electorado de derecha en Colombia.









