La Tercera División alertó sobre el uso de estructuras civiles y de la población en medio de los enfrentamientos con el frente Jaime Martínez. Un poblador resultó herido por un explosivo lanzado desde un dron, según las autoridades.
La situación de seguridad en Cajibío, Cauca, volvió a generar preocupación entre las autoridades militares, luego de que el Ejército denunciara que integrantes de las disidencias de las Farc estarían utilizando colegios, viviendas y población civil durante sus acciones contra la Fuerza Pública.
De acuerdo con la Tercera División del Ejército Nacional, integrantes de la estructura Jaime Martínez, señalada por las autoridades como parte de las disidencias bajo el mando de alias Iván Mordisco, estarían utilizando instalaciones educativas y viviendas como posiciones para realizar ataques con armas de fuego, explosivos y drones.
La denuncia reviste especial gravedad por el riesgo al que quedarían expuestos estudiantes, profesores y habitantes de las zonas donde se presentan los enfrentamientos.
Ataques con drones
La alerta se conoce después de una operación adelantada el 9 de agosto por tropas de la Brigada 29 y unidades de la Fuerza Aeroespacial de Colombia en Cajibío.
Las autoridades habían reportado ataques mediante drones cargados con explosivos contra la Fuerza Pública. Este tipo de acciones ya ha sido registrado en Cajibío y ha incrementado el riesgo para uniformados y civiles.
Según la información entregada por el Ejército, uno de esos ataques dejó herido a un habitante de la zona. La víctima recibió primeros auxilios de los enfermeros de combate y posteriormente fue evacuada en helicóptero hacia un centro asistencial de Popayán.
Ejército anuncia continuidad de las operaciones
La institución militar condenó las acciones que, según señaló, generan temor entre las comunidades y ponen en riesgo a la población civil.
El Ejército afirmó que mantiene desplegadas sus capacidades para proteger a los habitantes y enfrentar a las estructuras armadas que operan en la zona.
Las operaciones militares continuarán en Cajibío, mientras las autoridades buscan recuperar el control territorial y reducir la capacidad de acción de las estructuras armadas ilegales.








