El legendario delantero de Atlético Nacional y la Selección Colombia, Jhon Jairo “La Turbina” Tréllez, rompió el silencio para lanzar una dura crítica al abandono estatal que sufre la subregión del Urabá. En un sentido mensaje, el exfutbolista hizo un llamado a la “culturización de la familia” y exigió infraestructura real para una zona que, según él, solo es visitada por la clase política durante las épocas de campaña.
Tréllez, quien nació en una época de desconexión territorial similar a la que hoy vive el Chocó, recordó cómo el deporte fue su única salida frente a las “oportunidades ilícitas” que rodeaban su entorno. “Yo nací hace años en un ambiente muy malo, peor que el de hoy”, afirmó, destacando que fue gracias a su familia y al balón que logró construir una carrera que lo llevó a los equipos más grandes del planeta, como River Plate y clubes en Suiza y China.
Sin embargo, el éxito internacional no lo ha alejado de su tierra. Al contrario, su preocupación crece al ver el deterioro de los símbolos de la región. Uno de los puntos más críticos de su denuncia es el estado del estadio que lleva su nombre en Turbo. “Hoy en día soy orgulloso del estadio Jhon Jairo Tréllez, el más grande de la región, pero desafortunadamente está muy mal”, lamentó el exjugador, quien trabaja activamente con sus fundaciones para apoyar a los jóvenes talentos de la zona.
Para “La Turbina”, el desarrollo de Urabá no puede seguir esperando. En su intervención, destacó la urgencia de proyectos que saquen del aislamiento a las comunidades rurales. Tréllez manifestó su respaldo a propuestas como el Plan Vial Campesino de la senadora Paloma Valencia, enfatizando que las vías terciarias son una cuestión de vida o muerte.
“Lo más urgente es que nos conecten con la infraestructura del país. En San Juan de Urabá hay veredas que quedan a horas del pueblo; una ambulancia allá se muere”, sentenció.
Además de las carreteras, Tréllez identificó el internet satelital como la herramienta clave para que la juventud de Urabá pueda competir en igualdad de condiciones. Para el exdelantero, la puesta en marcha del puerto debe ir de la mano con una transformación digital y turística que incluya el malecón y servicios básicos eficientes.
El mensaje final de Tréllez fue directo hacia la dirigencia política: “Urabá no es solo banano, plátano y cacao; es gente hermosa y tropical que está orgullosa de su tierra”. El ídolo deportivo exigió que se dejen de lado los discursos de odio y las promesas vacías, pidiendo que se construya país sobre la base de hechos concretos y no solo para ganar votos en los sectores populares.
Con la misma potencia con la que encaraba defensas en el área, Tréllez dejó claro que seguirá luchando desde sus proyectos hoteleros y sociales para que Urabá deje de ser el “patio de atrás” de Colombia y se convierta en el polo de desarrollo que siempre ha prometido ser.










