La trampa de Galán detrás del aumento del ICA y el nuevo cobro de alumbrado en Bogotá

La trampa de Galán detrás del aumento del ICA y el nuevo cobro de alumbrado en Bogotá

Tras prometer en campaña no imponer más cargas fiscales, concejales y el alcalde de Bogotá reviven el cobro del alumbrado e incrementos al impuesto del ICA

Texto escrito por: José Eliécer Cardona

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Así son la mayoría de nuestros representes en el Cabildo Distrital, incluyendo el alcalde: MENTIROSOS

La realidad es una constante, sin aristas, que se repite en campaña tras campaña: los candidatos a corporaciones públicas y a cargos ejecutivos por elección popular, en sus proyectos políticos y de gobierno prometen múltiples acciones que propondrán o ejecutarán cuando ostenten su condición de tales, pero al pocesionarse y empezar a actuar cambian de parecer, no importándoles la contradicción a sus muy ruidosos compromisos con los electores, los cuales al ser plasmados en documentos de publicidad política, en discursos con juramento incorporado y notarales, aún plasmados “demagógicamente en mármol”, se combierten en expedientes de alto compromiso social, que en el caso para la Ciudad Capital, específicamente deben ser una garantía de cobro electoral, que en términos directos -no coloquiales- tiene la aplicación semántica: MENTIRA.

El proyecto de acuerdo que propone cobrar el alumbrado público e incremento del impuesto de industria y comercio ICA, va en contravía de las promesas de los 23 cabildantes, que aprobaron, y el alcalde que ofrecieron en campaña no gravar más a los bogotanos con nuevas tasas impositivas.

El impuesto al alumbrado público no solo crea una nueva carga alcabalera para los estratos 4, 5 y 6; lotes; comercios; industrias e inmuebles financieros, si no también el aumento del tributo de industria y comercio. Cargas impositivas que desestimulan la inversión en la ciudad y la iniciativa comercial, dejando la puerta abierta para que a futuro estos cobros se extiendan a los demás estratos, pues la experiencia nos ha enseñado que todos estos emolumentos retributivos inicialmente, los gobernantes, con el cuento de requerir mayor presupuesto para obras de beneficio general, proponen incrementos mínimos y a sectores, presuntamente más pudientes, terminando incrementándose para los ya gravados, y elongándolos a toda la población.

Recuérdese que los Concejos de pretéritos periodos (hace más de 30 años), han negado por inconveniente e improcedente este impuesto. Pues en comienzo debemos decir que es obligación de los gobernantes, incluir en el presupuesto anual de gastos este rubro, aparte de que una ciudad no puede estar a oscuras por razones constitucionales, de seguridad, productividad y derecho a la movilidad de sus habitantes. Además, la empresa concesionaria ENEL Colombia, dentro del contrato asociado a la operación, modernización y administración del sistema de iluminación en todo el Distrito Capital suscrito con la administración central, tiene la obligación de hacer el cubrimiento total.

Cabe preguntarnos en este aparte, si el Distrito puede exigirle a dicha empresa modernizar la prestación de este imprescindible servicio, y no ser la cuidad capital, que le proporcione la sonada tecnología LED, y aunque, realmente ahorra energía y puede ser de mejor calidad, no ha debiendo ser asumido por los ciudadanos, a sabiendas de las onerosas utilidades persividas por la empresa contratista, por solo concepto de tarifas?

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