El mandatario aseguró que Teherán buscó conversaciones tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, mientras continúa la operación militar estadounidense.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que la nueva dirigencia de Irán, instaurada tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, solicitó abrir un canal de diálogo con Washington y que él accedió a esa posibilidad.
“Quieren hablar y he accedido a hablar, así que vamos a hablar con ellos. Tendrían que haberlo hecho antes. Deberían haber cedido antes en algo que es muy práctico y fácil. Han esperado demasiado”, afirmó el mandatario desde su residencia de Mar-a-Lago en declaraciones a la revista The Atlantic.
No obstante, poco después, fuentes de la Casa Blanca precisaron que esas conversaciones no están previstas a corto plazo y que la operación militar contra Irán continúa en marcha.
“El presidente Trump dijo que la nueva dirigencia potencial de Irán indicó que quieren hablar y que en ese caso él hablará. Por ahora, la Operación Furia Épica continúa sin merma”, explicó un portavoz presidencial a medios estadounidenses.
Al ser consultado sobre cuándo podrían concretarse los contactos, Trump evitó dar fechas. “No puedo decirle eso”, respondió, antes de señalar que algunos de los negociadores iraníes con los que Washington había mantenido contactos recientes murieron en los bombardeos estadounidenses e israelíes.
“La mayoría de esa gente ya no está. Algunos de los que estábamos tratando ya no están porque ha sido grande. Ha sido un gran golpe”, afirmó. “Deberían haberlo hecho antes. Se han pasado de listos”, agregó.
El mandatario también fue interrogado por la duración de la campaña de bombardeos iniciada el sábado y por su eventual impacto en la situación interna iraní, incluida la posibilidad de que la oposición busque derrocar al Gobierno.
En el plano doméstico, Trump sostuvo que la ofensiva no afectará las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre y defendió la solidez de la economía estadounidense. “Tenemos la mejor economía que haya tenido nunca el país”, afirmó.
Asimismo, minimizó el posible impacto de la escalada sobre el precio del petróleo. “Podría haber provocado un gran aumento del precio del petróleo si las cosas hubieran ido mal. Veremos lo que pasa”, indicó.
Más tarde, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el presidente mantiene contactos con los gobiernos de Israel, Bahréin y Emiratos Árabes Unidos en el marco de la actual escalada regional.








