Los pies, a menudo olvidados, son fundamentales para nuestra movilidad y bienestar. A pesar de ser la base de nuestro cuerpo, tendemos a descuidarlos, especialmente en la rutina de cuidado personal. Durante el verano, es común que solo nos enfoquemos en pintar las uñas, ignorando el cuidado integral de la piel.
El Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) destaca la importancia de una revisión podológica para detectar problemas como hongos o verrugas, especialmente en épocas de calor y humedad, cuando se propagan más fácilmente. Caminar descalzo en lugares públicos aumenta el riesgo de contagios.
Además, es fundamental usar calzado adecuado, preferentemente de materiales naturales que se ajusten al pie. La hidratación es clave: se recomienda el uso de cremas con urea, que mejoran la flexibilidad de la piel y su resistencia. Complementar este tratamiento con el uso de piedra pómez o limas dos veces por semana ayuda a combatir la piel seca y las durezas.
Siguiendo estas pautas, nuestros pies podrán lucir saludables y cuidados, ¡justo como se merecen!








