Lionel Messi y Cristiano Ronaldo encabezan el escalafón de los futbolistas con mayores ingresos por contratos publicitarios y patrocinios, una muestra del enorme peso comercial que conservan las dos máximas figuras del fútbol contemporáneo.
Detrás de ellos aparecen Neymar, Kylian Mbappé y Erling Haaland, nombres que también concentran audiencias masivas y un alto valor de marca a escala global.
Estas cinco figuras son los reyes del marketing basado en profesionales del fútbol y sus ingresos conjuntos, derivados de los contratos con anunciantes y campañas publicitarios, rebasa US$170 millones al año.
Sus caras aparecen en productos de higiene personal, indumentaria deportiva, calzado, perfumería o nutrición. Su exposición mediática es tanta, que las grandes compañías los prefieren por encima de los deportistas nativos de sus propios países.
Escalafón de ingresos por publicidad
Lionel Messi registra entre US$63,6 millones y US$75 millones al año por patrocinios, según las referencias recopiladas. El argentino sigue siendo el rostro más codiciado por las marcas gracias a su imagen de consistencia, éxito deportivo y proyección familiar, además de una base de seguidores que se cuenta por cientos de millones en redes sociales.
Cristiano Ronaldo factura alrededor de US$50 millones al año por publicidad, aunque en algunos rankings recientes figura también como el futbolista mejor pagado del mundo y comanda el escalafón en ingresos totales. El portugués es una de las personalidades deportivas más reconocibles del planeta y uno de los atletas con mayor comunidad digital del mundo, lo que lo convierte en una plataforma global para marcas premium.
Neymar Jr, considerado el último crack de los últimos años salido de Brasil, ingresa cerca de US$30 millones al año por contratos publicitarios. El astro surgido del Santos conserva un enorme poder de atracción comercial por su estilo de juego, por su popularidad en tierra propia y por su enorme alcance en redes sociales, donde mantiene una audiencia global muy activa.
Kylian Mbappé, el líder de la selección francesa y atacante estrella del Real Madrid, factura aproximadamente US$20 millones al año en patrocinios. El francés representa la nueva generación de superestrellas del fútbol mundial y combina rendimiento deportivo, juventud e imagen de marca, con fuerte impacto tanto en Europa como en audiencias internacionales.
Erling Haaland, el vikingo noruego de gran presente en el Manchester City y en su selección, ingresa alrededor de US$14 millones al año por publicidad. El delantero ha ganado peso comercial al convertirse en una de las figuras más dominantes del fútbol actual, con una exposición global impulsada por su impacto en la Premier League y la Champions League.
El atractivo publicitario de estos futbolistas radica en su capacidad de llegar a públicos masivos en distintos continentes, mercados en los que las marcas quieren posicionarse o rebasar a los competidores. Figuras de relevancia global como ellos, son vistos como las llaves para abrir las puertas a nuevos segmentos de público.
Messi y Ronaldo siguen siendo los casos más fuertes porque combinan prestigio deportivo, permanencia mediática y comunidades digitales gigantescas, algo que pocos sellos pueden obtener con un solo embajador.
Neymar conserva un peso comercial excepcional por su perfil mediático y su fuerte conexión con el mercado latinoamericano. Mbappé y Haaland, por su parte, representan el recambio generacional: tienen menos años de carrera, pero ya concentran audiencias globales y un alto valor de futuro para el marketing deportivo.








