El director de la Policía Nacional, mayor general Jesús Alejandro Barrera Peña, anunció el despliegue de capacidades de inteligencia y unidades operativas para localizar a seis uniformados que permanecen secuestrados en diferentes regiones del país.
De acuerdo con el balance entregado por la institución, tres policías están privados de la libertad en Norte de Santander, dos en Cauca y uno en Nariño. Algunos de los casos ocurrieron recientemente, mientras que otros se remontan a 2025.
“La Policía Nacional rechaza el secuestro de nuestros policías, soldados y toda acción que atente contra su libertad e integridad. Hoy tenemos seis de nuestros uniformados retenidos ilegalmente en el país”, afirmó Barrera.
El caso más reciente se registró en Norte de Santander, donde fueron secuestrados el sargento mayor Freddy Alexis Rusi González, el patrullero Édison Yesid Medina Traslaviña y la patrullera Érika Tatiana Monroy Hurtado.
Según la información entregada por la Policía, los tres uniformados se encontraban desarrollando labores propias del servicio cuando fueron retenidos.
El director de la institución expresó su solidaridad con las familias de los policías y mencionó a Mariluz Rusi González, madre del sargento mayor Rusi; Jessica Paola Urrego, esposa del patrullero Medina, y Gloria Hurtado y Carlos Iván Monroy, padres de la patrullera Monroy.
En Nariño permanece secuestrado el patrullero Álvaro Yair Pistala Garrido, quien completa 19 días privado de la libertad tras ser retenido en el municipio de Policarpa.
Barrera también envió un mensaje a Andrea Elizabeth Mayama, esposa del uniformado, mientras continúan las labores de búsqueda para establecer su paradero.
Los otros dos casos corresponden a uniformados secuestrados en 2025. En el municipio de Inzá, Cauca, fue retenido el patrullero Harold Luis Ricardo Martínez. A este caso se suma el del auxiliar de Policía José Oneidi Salinas.
“Cada uno de ellos tiene una familia y una institución que los espera”, manifestó el director de la Policía.
La institución informó que concentró capacidades de inteligencia y unidades operativas en las zonas donde se produjeron las retenciones.
Las operaciones tienen dos objetivos principales: establecer el paradero de los seis uniformados y avanzar en la identificación y judicialización de los responsables.
“Todas nuestras capacidades institucionales, de inteligencia y operativas están concentradas en lograr su ubicación para lograr su pronto regreso, sanos y salvos, a sus hogares. Nuestra prioridad es encontrarlos y llevar ante la justicia a los autores de este despreciable acto criminal”, aseguró Barrera.









