Con la constante amenaza de un fenómeno de El Niño crítico, el sector energético nacional ha informado el alza crítica en la demanda y el estancamiento de la oferta.
En medio de un panorama donde el déficit de energía en firme amenaza con superar 10% para 2030 mientras la demanda energética sube y la oferta no crece al mismo nivel, Nicolás Azcuénaga, gerente de Altia Energy, la propietaria de referentes en la termogeneración de energía como Termoyopal, afirmó que “nos vamos a morir de hambre con la nevera llena”, resumiendo la parálisis que atraviesa Colombia frente a la explotación de sus recursos energéticos.
Azcuénaga detalló los planes de expansión de la compañía, que busca duplicar su capacidad instalada en el país a 500 megavatios, y advirtió sobre la urgencia de viabilizar el fracking y los proyectos gasíferos costa afuera para garantizar la soberanía energética nacional.
¿Qué necesitan las térmicas, en cuanto a combustibles, para no perder competitividad?
Colombia es un país que, sin ser rico como nuestro vecino Venezuela en términos de reservas de hidrocarburos, tiene hidrocarburos. Y hay una diferencia entre ser superavitario y rico, y otra cosa es tener. Nosotros tenemos la fortuna de tener; lo que no hemos hecho de manera consistente y juiciosa es desarrollar toda esa riqueza que hay en el subsuelo.
Hoy el país necesita seguir desarrollando los campos que ya tiene, como Chuchupa, Ballena, Cusiana, Cupiagua, el Piedemonte Llanero, entre otros. Además, los proyectos costa afuera, como Sirius, que son proyectos más costosos, toman más tiempo, pero como país tenemos que unirnos y viabilizar eso.
Y el fracking es fundamental; no puede ser que nos muramos de hambre con la nevera llena. En las cuencas donde se puede hacer fracking, cerca de Barrancabermeja, en Santander, ahí hay líquidos y hay gas. Hay que sacarlos.
¿Cómo ha avanzado su negocio en Termoyopal?
Altia es la evolución de Termoyopal, que es un activo de generación eléctrica y de procesamiento de hidrocarburos que lleva 22 años operando de manera exitosa y rigurosa en el país.
Así, en Altia lo que queremos y en lo que creemos es en la adición energética, sumar fuentes de generación y de esa manera entrar a resolver el problema que tiene Colombia de un déficit de demanda en firme de energía.
¿Cómo está el portafolio de Altia Energy en Colombia?
Hoy en día tenemos primero el activo de Termoyopal, que tiene 200 megavatios de capacidad de generación instalada. Además, ahí también tenemos una planta de secado de gas que produce GLP y nafta, pues somos el segundo productor de GLP en Colombia después de Ecopetrol.
Adicionalmente tenemos un joint venture con una compañía española que se llama Atlántica para desarrollar proyectos de energía solar, en donde ya tenemos 40 megavatios instalados y viene un portafolio de proyectos que vienen desarrollándose y entrando.
¿Tienen proyectos de expansión internacional?
Nosotros pensamos en tomar decisiones a largo plazo para generar valor; estamos mirando oportunidades desde Perú hasta toda Latinoamérica y el Caribe, porque lo que estamos viendo en Colombia lo está viviendo el resto de la región, todos viendo un aumento de demanda más rápido que el aumento de oferta.
¿Cuáles son sus perspectivas con respecto al negocio con Isagen?
Estamos en un proceso de negociación para adquirir un portafolio de pequeñas centrales hidroeléctricas y plantas solares, y ahí entraríamos a tener un portafolio de generación térmica, generación solar que ya tenemos y, adicionalmente, meteríamos en el portafolio generación hídrica. Si se concreta, llegaríamos a cerca de 500 megavatios de generación con todo el portafolio combinado.









