La tensión internacional eleva el costo del petróleo y fertilizantes, encareciendo los alimentos y la vida cotidiana en nuestro país
Texto escrito por: Alexandra Luque Villa
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Uno de los errores que cometemos al hablar de conflictos internacionales es pensar que, si ocurren lejos de Colombia, no tienen nada que ver con nosotros. Cuando encendemos el televisor, vemos las noticias o revisamos las redes sociales y aparece un nuevo choque entre Estados Unidos e Irán, es fácil pensar: “Eso está al otro lado del mapa, no me interesa”. Sin embargo, vivimos en un mundo tan conectado que las decisiones tomadas a miles de kilómetros pueden terminar afectando nuestra vida cotidiana.
Cuando aumenta la tensión en Medio Oriente, los mercados internacionales reaccionan y pueden subir los precios del petróleo, los combustibles y el transporte. Además, la incertidumbre puede provocar movimientos de capital que afectan a monedas como el peso colombiano. El Fondo Monetario Internacional ha advertido que el conflicto puede generar presiones sobre la energía, los fertilizantes y el transporte internacional.
Y ahí es donde una guerra que parece tan lejana comienza a tocar el bolsillo de los colombianos. Si aumentan los costos de los fertilizantes, los repuestos o el transporte, producir y llevar los alimentos hasta las ciudades también puede ser más costoso. Al final, parte de esos aumentos puede terminar reflejándose en lo que pagamos en la tienda o en la plaza de mercado.
Por ello, aunque muchos colombianos no lo noten, sí, sí afecta y lo vivimos a diario directa o indirectamente. Muchos pueden estar diciendo ahora mismo, “Uy, ¿por qué está tan cara la gasolina?” o “¿Por qué los tiquetes están tan caros?”, sin entender el trasfondo internacional que puede incidir sobre distintos aspectos de la economía interna colombiana.
Por eso es importante entender que estos conflictos no son tan ajenos a nuestra realidad. Aunque no participemos directamente, sus consecuencias económicas las vivimos los ciudadanos en aspectos tan cotidianos como el precio de la comida, la gasolina y el transporte.
Eso no significa que todo lo que sube de precio en Colombia sea consecuencia de la guerra. La inflación también responde a factores internos. Pero un conflicto internacional puede añadir más carga a una economía que ya enfrenta dificultades.
Por ello, la próxima vez que vea una noticia sobre Medio Oriente y le parezca demasiado lejana, vale la pena preguntarse si realmente lo es. Tal vez mañana siga viendo en redes las imágenes del conflicto y pase de largo pensando que no tiene nada que ver con usted, pero la respuesta puede estar más cerca de lo que cree, en su propio bolsillo.

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