Condena histórica en Pakistán: Imran Khan y su esposa, sentenciados por corrupción

Un tribunal de Pakistán condenó este sábado al ex primer ministro Imran Khan, encarcelado desde 2023, y a su esposa Bushra Bibi a 17 años de prisión, tras hallarlos culpables de retener y vender regalos estatales a precios muy inferiores a su valor real de mercado, según informaron funcionarios judiciales y su partido.

De acuerdo con la acusación, la pareja habría comercializado obsequios oficiales, entre ellos joyas entregadas por el gobierno de Arabia Saudita, mientras Khan ejercía como primer ministro, declarándolos por un valor de poco más de 10.000 dólares, pese a que su precio real ascendía a 285.521 dólares. Esta subvaloración les permitió adquirir los artículos pagando una suma considerablemente menor a la que correspondía.

El Tribunal especial de la Agencia Federal de Investigación (FIA) determinó una pena de 10 años de prisión rigurosa por abuso de confianza, conforme al código penal pakistaní, y siete años adicionales bajo las leyes anticorrupción, además de imponer fuertes multas.

“El tribunal anunció la sentencia sin escuchar a la defensa”, afirmó a Reuters Rana Mudassar Umer, abogado de la familia de Khan, quien cuestionó la legalidad del proceso. En la misma línea, Zulfi Bukhari, portavoz del ex primer ministro, aseguró que el veredicto “ignora los principios básicos de la justicia” y calificó el juicio como un caso de “procesamiento selectivo”.

Por su parte, el abogado Salman Safdar informó que Khan solicitó a su equipo legal apelar la decisión ante el Tribunal Superior de Islamabad, según declaraciones entregadas a la prensa a las afueras de la cárcel donde se desarrollaban las audiencias.

Acorralado por la justicia

Desde su destitución en 2022, Imran Khan enfrenta decenas de procesos judiciales, que incluyen cargos por corrupción, antiterrorismo y secretos de Estado. La nueva condena se suma a otros fallos en su contra, mientras permanece privado de la libertad desde agosto de 2023.

Actualmente, el exmandatario cumple además una condena de 14 años de prisión en un caso separado relacionado con corrupción en la asignación de tierras. Estos procesos son conocidos en Pakistán como los casos Tosha Khan, en referencia al depósito estatal donde se almacenan los regalos recibidos por funcionarios públicos.

El partido de Khan, Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI), denunció restricciones a las visitas familiares y legales en las últimas semanas, pese a órdenes judiciales vigentes, y anunció protestas en la provincia de Punjab. Las autoridades, sin embargo, niegan cualquier maltrato y aseguran que el ex primer ministro recibe las condiciones establecidas para los reclusos.

Imran Khan, exestrella del cricket convertido en político, continúa siendo una de las figuras más polarizadoras de Pakistán, mientras sus batallas legales se desarrollan en un contexto de fuerte tensión política y con su partido fuera del poder.

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