Fraude electoral y cuestionamientos a su salud: se agudiza el choque entre Gustavo Petro y el procurador Gregorio Eljach

En medio de la insistencia del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto fraude electoral, la tensión institucional en el país sigue aumentando. Diversas entidades, entre ellas la Registraduría Nacional del Estado Civil y la Defensoría del Pueblo, han salido en defensa del sistema electoral, asegurando que no existen evidencias de irregularidades.

En este contexto, el procurador general, Gregorio Eljach, emitió un pronunciamiento en el que, además de rechazar las acusaciones del mandatario, lanzó cuestionamientos sobre su estado mental, lo que elevó el tono del enfrentamiento.

Inicialmente, Eljach afirmó en tono mesurado que no había “evidencia” que permitiera “concluir que exista alguna irregularidad”. Sin embargo, horas después endureció su postura, luego de que el presidente le respondiera públicamente y preguntara si le habían entregado el código fuente del software de la firma Thomas Greg & Sons para realizar una auditoría experta.

Ante ese señalamiento, Eljach quien fue ternado por el propio mandatario ante el Senado se desmarcó del jefe de Estado, expresó su molestia y lanzó una frase que encendió la polémica: “Nadie debe atribuirse la posibilidad de jugar con la honra ajena por Twitter y quién sabe en qué estado mental estaría en ese momento”.

El procurador también anunció que sostendrá un encuentro con el contralor Carlos Hernán Rodríguez y el registrador Hernán Penagos para revisar la situación electoral y entregar conclusiones al país. No obstante, reiteró que hasta ahora no existen hallazgos o indicios de irregularidades.

“Con la honra de nosotros no va a jugar nadie por más presidente que sea. Fue él quien me postuló a mí para la terna, pero aquí tienen que respetarnos y respetar la competencia del Ministerio Público”, agregó.

Petro responde y habla de la “honra de Colombia

El presidente no tardó en reaccionar y sostuvo que lo que está en juego es “la honra de Colombia”. Además, señaló que desde 2018 la Procuraduría viene desacatando órdenes del Consejo de Estado, profundizando así el pulso institucional.

La salud del presidente vuelve al centro del debate

No es la primera vez que la salud del jefe de Estado se convierte en tema de discusión pública. En abril de 2025, tras la controversia generada por una carta del excanciller Álvaro Leyva en la que aseguró que el presidente tendría un “problema de drogadicción”, sectores de la oposición impulsaron iniciativas en el Congreso.

La senadora María Fernanda Cabal, del partido Centro Democrático, radicó una proposición para exhortar al mandatario a someterse a exámenes toxicológicos y a una evaluación psiquiátrica integral, con el fin de determinar su capacidad para ejercer el cargo. Según Cabal, la solicitud se enmarca en el control político del Congreso y responde a hechos públicos que, en su criterio, comprometen la moralidad pública y la seguridad nacional.

Meses atrás, a finales de agosto, el propio presidente generó preocupación al protagonizar un episodio de tos intensa durante una alocución. En esa ocasión, incluso mencionó que los médicos le habían recomendado tomar descanso.

“Disculpen ustedes la tos, pero… ya son los gajes del oficio. No he pedido vacaciones en todo lo que llevo. Ya los médicos me dicen que toca, pero ya habrá tiempo de unas vacaciones demasiado largas, pienso yo, que vienen después”, afirmó.

Con estos antecedentes, el enfrentamiento entre el presidente y el procurador no solo se mantiene en el terreno electoral, sino que ahora incorpora señalamientos personales que profundizan la crisis política y elevan la tensión entre el Ejecutivo y los organismos de control.

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