El asesinato de una madre y sus dos hijos en zona rural de Segovia provocó el desplazamiento de más de 270 personas hacia el casco urbano del municipio, en medio del temor generado por el recrudecimiento de la violencia.
El ataque ocurrió el pasado jueves en la vereda La Jagua, donde un artefacto explosivo fue lanzado desde un dron contra una vivienda. En el hecho murieron María Cecilia Silva Silva y sus hijos Yalusan Cano Silva y Alonso de Jesús Silva. Además, un hombre de 50 años, hijo de la mujer, resultó herido.
Tras la masacre, habitantes de las veredas La Jagua y El Pescado abandonaron sus viviendas por miedo a nuevos ataques. Según el censo entregado por la Alcaldía, al menos 30 familias salieron de La Jagua y otras 25 de El Pescado, instalándose principalmente en la vereda Arenales.
La llegada masiva de desplazados comenzó a generar dificultades humanitarias, especialmente por la escasez de alimentos, lo que llevó a la comunidad a solicitar apoyo urgente de la administración municipal y de la Gobernación de Antioquia.
Señalan a disidencias de las Farc
Las Fuerzas Militares atribuyeron el ataque al llamado “cuarto frente” de las disidencias de las Farc, estructura que tendría presencia en esta zona del Nordeste antioqueño y que sería comandada por alias “Calarcá”. Según las autoridades, en esta región el grupo estaría bajo el control de alias “Fiera” o “Jhon”.
El secretario de Seguridad de Antioquia, general (r) Luis Eduardo Martínez Guzmán, afirmó que se trató de un ataque directo contra civiles que no tendrían relación con el conflicto armado. “Desde este dispositivo sueltan un artefacto explosivo sobre una vivienda”, indicó.
Por estos hechos, las autoridades también buscan a otros presuntos integrantes de la estructura, señalados de coordinar labores logísticas y operaciones con drones en el territorio.
Despliegue militar y críticas por demoras
Para intentar restablecer el orden público y garantizar el retorno seguro de los habitantes, se ordenó el envío de 100 soldados del Ejército a la zona, ubicada a aproximadamente cinco horas del casco urbano de Segovia.
No obstante, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, cuestionó la demora en la reacción de la Fuerza Pública y pidió una respuesta más contundente frente a este tipo de ataques.
Mientras avanzan las investigaciones, las familias desplazadas permanecen a la espera de ayudas humanitarias y garantías de seguridad que les permitan regresar a sus hogares en medio de un clima de temor e incertidumbre.








