En las tiendas, concesionarios, almacenes de motos y oficinas de los bancos de Bogotá hay una cuenta que puede cambiar el próximo año: la del Impuesto de Industria y Comercio (ICA). La reforma tributaria del alcalde Carlos Fernando Galán, que busca recaudar más de $1,2 billones anuales, propone aumentar las tarifas para actividades que van desde la venta de carros y motos hasta las bebidas alcohólicas, el tabaco y el sector financiero.
El proyecto ya pasó su primer debate en el Concejo, con ocho votos a favor, cuatro en contra y tres concejales que no votaron. Ahora enfrenta la discusión en plenaria. Mientras el Distrito defiende los nuevos ingresos para la ciudad, Fenalco y representantes del sector financiero han advertido que el aumento puede terminar golpeando los márgenes de comerciantes y empresas bogotanas.
El pulso está planteado entre el alcalde Carlos Fernando Galán, que defiende el aumento del ICA como una vía para fortalecer los ingresos de Bogotá, y los sectores que tendrían que asumir el mayor costo.


De un lado está el Distrito; del otro, Fenalco Bogotá-Cundinamarca, representado por su director Juan Esteban Orrego, y el sector financiero, que ha cuestionado el incremento a través de María Gutiérrez, presidenta del Grupo Aval y Jonathan Malagón, presidente de Asobancaria.
Los comerciantes advierten por el impacto sobre sus utilidades, mientras la banca calcula en cerca de $500.000 millones la afectación que tendría el nuevo impuesto sobre el sistema financiero de la ciudad.
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Banqueros y comerciantes, los principales afectados por la medida

El nombre del proyecto es Por una ciudad inteligente. De ese modo, la administración distrital propuso un incremento al Impuesto de Industria y Comercio (ICA), que impacta de forma negativa a los comerciantes y el sector financiero de la ciudad, de acuerdo con lo manifestado por los agremiados en Fenalco regional Bogotá Cundinamarca y los banqueros.


Rolando González, presidente de la corporación, Andrea Hernández, Armando Gutiérrez, Juan Manuel Díaz, Humberto Amín, Elkin Huertas, Julián Rodríguez y Julián Triana dijeron sí a la medida cuestionada por la banca y los comerciantes. Por su parte, José Cuesta, Ángelo Schiavenato, Samir Bedoya y Julián Uscátegui votaron por el no, mientras que Samir Abisambra, Oscar Bastidas y Jairo Avellaneda se abstuvieron de votar el proyecto.
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Motos, vehículos, licores y tabaco, los sectores más golpeados por el nuevo impuesto
Con el objetivo de que el proyecto pueda ser discutido por la plenaria del Concejo, el alcalde Galán convocó a los cabildantes a un periodo de sesiones extras que van desde el 11 de septiembre hasta el 31 de octubre de este año.
Ante la aprobación de la reforma tributaria en su primer debate por parte del cabildo capitalino, los comerciantes y los banqueros le solicitaron al alcalde Galán que retirara el proyecto por su impacto negativo al sector financiero: motos, vehículos, licores y tabaco.
Los ponentes del proyecto son los concejales, Armando Gutiérrez, Julián Triana y Juan Manuel Díaz. Por su parte, el director de Fenalco Bogotá – Cundinamarca, Juan Esteban Orrego, dijo que el incremento del impuesto de ICA afecta la actividad comercial y empresarial de Bogotá.
Su principal argumento es que el aumento de la tarifa en la comercialización de bebidas alcohólicas y productos de tabaco, que pasaría del 13,8 al 21 por mil con un incremento cercano al 52%, impactará al comercio tradicional como las tiendas de convivencia y los pequeños comerciantes que no hacen parte del régimen simple.


Además, dichos productos ya cuentan con una carga tributaria de 60%. Actualmente, las utilidades de las bebidas embriagantes son cercanas al7%. Con el incremento, los comerciantes del sector perderían 10% de la utilidad.
El otro impacto negativo lo tendría la comercialización de automotores incluidas las motos. Allí, la tarifa pasaría del 6,9 al 11 por mil con un aumento de 59,4%. Sin embargo, el proyecto mantiene una tarifa diferencial del 7 por mil para fabricantes.
Por su parte, el sector financiero, por medio de la presidente del Grupo Aval, María Gutiérrez, dijo que el aumento es un golpe al sistema financiero de Bogotá. Según Gutiérrez, la afectación sería de $500.000 millones.
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Un impuesto que iría bajando gradualmente
La iniciativa también modifica el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para el sector financiero con un incremento en la tarifa de 14 por mil al 20 por mil para el próximo año.
Sin embargo, el cargo tributario iría disminuyendo. En 2028, la tarifa estaría en 19 por mil y para el 2029 quedaría en 18 por mil.
La Secretaria de Hacienda de Bogotá, en cabeza de Ana María Cadena, tomó como referencia las tarifas que se aplican actualmente en otras ciudades del país y la capacidad de pago de los contribuyentes. En Barranquilla y Tunja pagan 30 por mil, mientras que en Cali pagan 25 por mil.


En el caso de la comercialización de los carros eléctricos, la iniciativa plantea una tarifa del 8 por mil, los híbridos de 10 por mil y el resto de carros pagaría una tarifa del 11 por mil, mientras que para las bebidas embriagantes y tabaco se busca un cobro de 19 por mil. El proyecto debe pasar el segundo debate en la plenaria de la corporación para que pase a sanción del alcalde Galán y pueda convertirse en acuerdo de la ciudad.
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