Es es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Las2Orillas
Un HITO es un marcador de referencia, ya sea físico en un camino o conceptual en un proceso o en el tiempo.
En desarrollo territorial, un hito es un hecho o una infraestructura que marca un antes y un después. Para que una obra importante sea un hito debe ser estructurante, fundante, que trascienda más allá de lo que representa como un marcador; es el impacto integral que va hasta otras áreas o sectores y jalona el desarrollo del territorio.
Las ciudades y territorios van avanzando progresivamente, hito a hito, y quiero ejemplarizar esto con algunos ejemplos de ciudades capitales en nuestra región Caribe. En Cartagena, en la década de los 60, era complicado ir hasta el aeropuerto Rafael Núñez. La construcción de la avenida Santander, a la orilla del mar, que facilitó la movilidad entre la ciudad y el terminal aéreo, dinamizó el destino, lo que obligó a hacer la ampliación del aeropuerto para abrirse al turismo internacional. Ese fue un hito.
También pasó en Cartagena que a su vocación turística y portuaria debía dársele otra oportunidad de desarrollo, y Mamonal fue un hito definitivo en desarrollar grandes inversiones en industria de gran magnitud.
Pero, sin duda, un hito trascendental fue la solución al deterioro progresivo del centro histórico, invasión masiva y desordenada del espacio público, proveeduría de víveres y alimentos sin control, higiene ni orden ciudadano, sacar el mercado público de la zona del Arsenal y Bahía de las Ánimas y trasladarlo al sector de Bazurto, donde ya se había logrado que la ampliación de la avenida Pedro de Heredia fuera la gran arteria de movilidad en doble calzada que atravesara toda la ciudad, pero a eso se le sumó la construcción del gran centro de convenciones que le dio la proyección internacional como destino de grandes eventos y sede alterna del Gobierno Nacional. Eso fue un hito.
Hoy se está planteando traslado del mercado público a una central de abastos en las afueras de la ciudad y se han emprendido grandes obras civiles para control de las mareas y hacer un gran camellón frente al mar Caribe.
Estos son solo ejemplos de hitos que marcan el desarrollo de una ciudad por su trascendencia. Eso no desconoce muchas otras obras importantes y claves, pero estas marcaron un cambio hacia adelante en su desarrollo.

Por ejemplo, en Barranquilla, la ampliación del Aeropuerto Ernesto Cortissoz, que era necesario para su proyección industrial y comercial, asociado al desarrollo vial de la Vía 40, la Vía al Mar, que al final se convirtió en la vía alterna turística hacia Cartagena y potencializó las poblaciones que en ese espacio son potenciales polos de desarrollo turístico.
La vía Circunvalar, que permitió una mejor movilidad alrededor de Barranquilla, pero que hoy demandó un nuevo anillo circunvalar más amplio para atender la demanda por el crecimiento del área metropolitana. Estos son hitos.
Hoy nadie duda de la proyección que le ha dado a Barranquilla el Malecón del Río, asociado con el centro de convenciones Puerta de Oro. Estos son verdaderos hitos.
Barranquilla, con su mega desarrollo industrial, necesitaba mejor calidad y preparación del talento humano y fueron los empresarios los que impulsaron la creación de una institución de educación superior orientada a este nuevo escenario empresarial de la ciudad. Este es otro ejemplo de un hito de ciudad y región. Nuevamente quiero recordar: hay muchas otras obras importantes que empujaron el desarrollo de las ciudades, pero me limito a las que considero marcaron un punto de inflexión, que fueron ejes integrales de cambio, como es el caso del camellón del río en Montería. Estos, además de obras complementarias, fueron estratégicos.
Hay otras obras que son hitos regionales y han beneficiado al Caribe en general: puente Pumarejo nuevo y el reciente, Ruta del Sol, Ruta de los Contenedores, vía Santa Marta a Riohacha, son hitos indiscutibles.
Estas ciudades tuvieron sus hitos, pero para crecer y ser competitivos es necesario poner nuevos horizontes, nuevos hitos. Si no lo hacemos, simplemente nos quedamos rezagados.
Santa Marta ha tenido hitos muy importantes, el primero, ser la primera, eso de por sí es un hito. El puerto y sus características privilegiadas nos dio una vocación natural portuaria y logística y así, estar rodeados de tantas bellezas naturales, nos empujaron a otra vocación ineludible, el turismo. Hay obras importantísimas que fueron hitos en su momento: la avenida del Libertador, El Rodadero y la vía al Rodadero por el Ziruma, la avenida del Río y, en el pasado reciente, la doble calzada Santa Marta-Ciénaga, las zonas francas Tayrona y de las Américas, la vía alterna al puerto, la concesión del Ferrocarril del Norte de Colombia, el cambio de la operación comercial de ciudad al esquema de grandes superficies. El único hito que ha sido referencia del desarrollo humano y que no ha parado en su evolución y sigue colocando nuevos hitos para su crecimiento es la Universidad del Magdalena, pero en los últimos 15 años hemos perdido el rumbo, no hemos tenido hitos que marquen un norte definido, no hay priorización a nuevos hitos, los demás crecen y nosotros nos estancamos, todo el desarrollo se ha reducido a grandilocuentes discursos, llenos de frases y lugares comunes, nada de realizaciones, no hubo nuevos hitos, ha primado la confrontación política, la inacción, la improvisación y todo cubierto por la corrupción y la impunidad.
Pero no quiero quedarme en solo señalamientos y quejas, pasemos a las propuestas, estas tienen soportes y estudios que hemos adelantado durante varios años.
En el sector de movilidad y vías son varios los hitos que proponemos: la continuación en doble calzada desde la glorieta de Mamatoco hasta el peaje de Neguanje, que representa uno de los principales cuellos de botella de la movilidad de la ciudad, concluir en doble calzada la vía alterna hasta el puerto con los ajustes para que sea una vía de servicios logísticos y no una vía más de la ciudad, la vía desde la Troncal hasta la avenida del Río pasando por la entrada a la Universidad del Magdalena, conclusión de la calle 30 hasta la Troncal, conclusión de la avenida Tamacá hasta la Troncal pasando sobre el cerro de La Gloria y continuándola paralela a la doble calzada por el corredor turístico hasta el aeropuerto, tren de cercanías turístico desde el aeropuerto iniciando con un proyecto piloto hasta la zona Zuca y proyección a futuro hasta el centro histórico, sería ideal empalmar la doble calzada de la carrera Cuarta de Santa Marta con la carrera Cuarta del Rodadero.
Otros hitos son obras estratégicas como el traslado del mercado público a la periferia en la zona del 11 de Noviembre, con lo cual se descarga la presión de tráfico sobre el centro de la ciudad al no entrar el tráfico pesado que provee a la central de abastos y descarga la presión de ocupantes del espacio público en el centro histórico. De igual manera, una obra urgente es la construcción de un centro administrativo distrital y departamental en el lote del “Rumbódromo”, sumado al lote de Molino Santa Marta, similar a La Alpujarra de Medellín. Otro hito que cambiaría la movilidad de la ciudad sería la construcción de una nueva terminal de transportes sobre la vía alterna al puerto para restarle la presión de autobuses de gran tamaño en las vías de la ciudad.
Un hito ineludible es nuestro aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta, prolongación de la pista hasta por lo menos 2.500 mts de longitud, ideal sería 3.000 mts con una terminal de pasajeros en el costado oriental de fácil acceso a la Ruta del Sol y la vía férrea, con equipamiento de hangares de carga y fortalecimiento de la aviación privada.
Este no es un listado de cosas sin sentido, es una recopilación de proyectos que hemos presentado a las administraciones de estos 3 últimos periodos anteriores, cargados de anuncios, obras inconclusas y sin resolver problemas estructurales de ciudad como la planeación y el POT, solución al problema de suministro de agua y alcantarillado para todos los samarios, protección y recuperación del acuífero y otras fuentes de agua, orden y disciplina ciudadana para mejoramiento de la movilidad y la seguridad.
Pongamos hitos, creemos un norte con la ruta de cumplimiento, el tiempo es oro y apremia, quitemos el retrovisor, pero seamos conscientes del daño infringido y aportemos hacia adelante.
También le puede interesar:









