La jornada electoral tuvo grandes incidencias en el mercado bursátil, posicionando al Msci Colcap como uno de los índices más valorizados del mundo. Ayer, la bolsa colombiana subió 3,57% y llegó a 2.254 puntos. Esto significa que ya se asoma el ‘Abelardonomics’ como reacción a su posible llegada a la Casa de Nariño el 7 de agosto.
Las acciones tuvieron un comportamiento que no se veía desde hace varias semanas. Más de 10 empresas crecieron por encima de 4%. La más valorizada y negociada fue Ecopetrol, con un aumento de 8,65% hasta $2.890 por título. Para los inversionistas, esto refleja la expectativa de que la compañía pueda recuperar protagonismo dentro de las finanzas públicas y que se adopten políticas más favorables para el sector de hidrocarburos.
Hay que tener en cuenta que Abelardo De La Espriella, quien se impuso en la primera vuelta con más de 10 millones de votos, ha dicho que está a favor del fracking, una tecnología que, según sus defensores, podría aumentar las reservas y la producción futura de petróleo y gas del país, pese a las advertencias ambientales que han hecho distintos expertos, incluido el actual Gobierno.
La reacción del mercado venía gestándose semanas atrás. Tanto la bolsa como la moneda respondían a las encuestas y a las propuestas económicas de los candidatos. A medida que De La Espriella ganaba terreno en los sondeos, los activos colombianos comenzaron a valorizarse. Los resultados de la primera vuelta terminaron consolidando esa tendencia y desataron la euforia que se vio en la jornada de ayer.
El gerente de renta variable de Aval Casa Bolsa, Omar Suárez, aseguró que se ha visto una valorización no solo de las acciones y del Colcap, sino también del peso colombiano frente al dólar, y que esto se debió a que los resultados electorales sorprendieron frente a lo que se estaba viendo en las encuestas.
Explicó que el mercado ajustó sus expectativas al considerar que aumentó la probabilidad de un cambio en la orientación de la política económica y energética del país.
Suárez destacó que el caso de Ecopetrol es relevante por el sinsabor que ha generado entre algunos inversionistas el gobierno corporativo de la compañía, las investigaciones que rodean al presidente de la estatal, Ricardo Roa, y algunos nombramientos que no han sido bien recibidos por el mercado.
“Quién llegue al Gobierno tiene un impacto importante sobre la empresa. Además, la actual administración ha decidido no firmar nuevos contratos de exploración de petróleo y gas, ha mantenido su rechazo al fracking y ha impuesto diversos gravámenes al sector. Definitivamente, se trata de una política que ha ido en contravía de los intereses de la industria. Por todo esto, para Ecopetrolel resultado electoral es un tema de gran relevancia”, aseguró.
La reacción positiva no se limitó a Ecopetrol. Otras compañías de sectores como el financiero, infraestructura y holdings también registraron importantes valorizaciones. Según los analistas, el mercado está incorporando una mayor probabilidad de políticas más favorables para la inversión privada, menores riesgos regulatorios y una relación más cercana con el sector empresarial, factores que benefician a un amplio grupo de compañías listadas en la bolsa.
Por su parte, Hugo Beltrán, analista de investigaciones económicas de Acciones y Valores, señaló que la respuesta observada en las acciones con mayor beta, es decir, aquellas que suelen amplificar los movimientos del mercado, como las preferenciales de Grupo Aval, Grupo Cibest y la propia Ecopetrol, se debe a la percepción que ha tenido el mercado frente a los resultados electorales.
Pero advirtió que el comportamiento que se está viendo ahora mismo en la bolsa de valores colombiana podría revertirse, si las encuestas muestran cambios en las próximas semanas a favor de Iván Cepeda, por lo que prevé un periodo de alta volatilidad antes de la segunda vuelta del 21 de junio.
Bonos globales y locales a 10 años
Diversos indicadores financieros reflejaron una lectura positiva por parte de los inversionistas al comienzo de junio, quienes interpretaron con optimismo el hecho de que el ‘Abelardonomics’ liderara la contienda con más de 10 millones de votos.
Tanto los bonos globales como los bonos locales a 10 años registraron una caída en sus rendimientos este lunes.
En términos sencillos, la caída en los rendimientos de los bonos refleja que los inversionistas perciben un menor nivel de incertidumbre política y, por ello, exigen una menor compensación por prestarle dinero al país. Esta lectura también se reflejó en los Credit Default Swaps, CDS, a cinco años, un indicador del riesgo país, que cayeron 36 puntos básicos entre el 29 de mayo y el 1 de junio.

En conjunto, estos movimientos muestran una mejora en la percepción de los activos colombianos.
En los bonos globales a 10 años también se observó una fuerte reacción. Durante la jornada del lunes, sus rendimientos llegaron a caer hasta 35 puntos básicos: pasaron de 6,95% antes de la apertura del mercado a 6,60% hacia las 8:00 a.m. Aunque posteriormente repuntaron hasta 6,66%, la reducción al cierre seguía siendo de 29 puntos básicos.
De manera similar, los TES a 10 años también registraron una caída en sus rendimientos. La tasa pasó de 13,22% a niveles cercanos a 12,7%, lo que representa una reducción de alrededor de 50 puntos básicos. En términos prácticos, esto significa que el Gobierno puede financiarse a un menor costo en el mercado local, reflejando una menor percepción de riesgo por parte de los inversionistas.
Frente al comportamiento de la jornada, Ómar Suárez, gerente de Renta Variable de Aval Casa de Bolsa, señaló que “ayer vimos una fuerte valorización de los bonos globales, del peso colombiano y de las acciones, en general de los activos financieros del país. Fue una jornada muy positiva, impulsada por los resultados electorales”.
Agregó que “estos resultados sugieren que, si llega un presidente promercado, se podría avanzar en un ajuste fiscal eficiente, uno de los principales desafíos del actual escenario económico”.
En esa línea, Hugo Camilo Beltrán, analista de investigaciones económicas de Acciones & Valores, explicó que “esa caída en los rendimientos de los bonos globales estuvo acompañada por una reducción de 36 puntos básicos en los CDS, lo que para los inversionistas refleja una moderación del riesgo país”.
Según el analista, este movimiento está asociado a expectativas de cambio político y, con ello, a un eventual ajuste fiscal. “El principal determinante de las tasas de los bonos soberanos es la sostenibilidad del déficit fiscal y la deuda”, afirmó.
Para Beltrán, “el mercado anticipa que un Gobierno de oposición tendría una mayor probabilidad de ejecutar el ajuste fiscal. En 2025, el déficit primario, que corresponde al saldo entre ingresos y gastos del Estado sin incluir el pago de intereses, alcanzó 3,5% del PIB”.









