Con las elecciones presidenciales del 31 de mayo en la mira, la Procuraduría General de la Nación activó una nueva fase de la estrategia Paz Electoral, orientada a reforzar el control sobre el comportamiento de los servidores públicos y garantizar la transparencia e imparcialidad del proceso.
La iniciativa, liderada por el procurador general Gregorio Eljach Pacheco, tiene un enfoque pedagógico y busca aclarar qué conductas están prohibidas, cuáles están permitidas y los límites que deben respetar los funcionarios durante la contienda.
El mensaje central de la campaña, “La línea que no se cruza”, recuerda que la función pública debe mantenerse al margen de cualquier favorecimiento político. La Procuraduría enfatizó que estas disposiciones aplican a todos los servidores públicos (con excepción de congresistas, diputados, concejales y ediles) y que su incumplimiento puede acarrear sanciones disciplinarias según la gravedad de la falta.









