El presidente Gustavo Petro anunció que las EPS en quiebra deberán ser liquidadas, al considerar que asumir sus deudas representaría un riesgo para la estabilidad fiscal del país.
Según explicó el mandatario, el Gobierno no cubrirá las obligaciones acumuladas por estas entidades, que superan los 16 billones de pesos. “Todas las EPS que estén en quiebra se liquidan, dentro o fuera. Ya no tenemos alternativas”, señaló, al referirse a una directriz impartida a los ministerios de Salud y Hacienda el pasado 16 de marzo.
La decisión se da en medio del debate por la reforma al sistema de salud, luego de que el jefe de Estado indicara que el Congreso no aprobó la iniciativa. En ese sentido, aseguró que el proyecto será presentado nuevamente el próximo 20 de julio.
Tras el anuncio, distintos sectores han manifestado preocupación por el impacto que podría generar una eventual liquidación masiva de EPS, especialmente ante la falta de claridad sobre el proceso y las medidas que adoptaría el Gobierno para garantizar la atención de los usuarios.
El exministro de Salud Augusto Galán advirtió que la medida implicaría riesgos significativos para el sistema. “Es muy complicado y muy riesgoso. No hay muchas EPS que tengan la capacidad de atender tantos usuarios. Además, habría interrupción de tratamientos, pacientes que pueden quedar sin medicamentos y sin atención”, afirmó.
Entre las entidades que podrían verse afectadas se encuentran Famisanar, Coosalud, Asmet Salud, Emssanar, Savia Salud, Servicio Occidental de Salud y Capresoca. En conjunto, estas EPS suman más de 12 millones de afiliados, quienes tendrían que ser trasladados a otras entidades en caso de concretarse su liquidación.
El presidente también reiteró que el Estado no debe asumir deudas privadas. “Nosotros no tenemos por qué pagar las deudas de los dueños de las EPS; el pueblo colombiano no tiene por qué pagar”, sostuvo, al tiempo que cuestionó decisiones de administraciones anteriores sobre el manejo de recursos públicos en el sector salud.








