El bufete de María Paulina Riveros y David Bazzani tomó el caso que dejó el nuevo ministro de justicia Iván Cancino en un momento difícil para Max y David Abaddi
El nuevo ministro de justicia Iván Cancino entregó el caso de Lili Pink en un momento difícil cuando los propietarios del negocio el padre Max y su hijo David Abadi, además de los directivos de la famosa marca, ya fueron imputados por la Fiscalía por lavado de activos y contrabando. El proceso avanzó rápido desde cuando fueron embargadas las tiendas en abril pasado, y el caso ahora lo toma el bufete de la exfiscal María Paulina Riveros y el joven abogado Juan David Bazzani, quien inició su formación profesional en el prestigioso bufete del exprocurador Jaime Bernal Cuéllar.
Riveros fue la mano derecha del Fiscal Néstor Humberto Martínez aunque comenzó en la Fiscalía como Jefa del Centro de Información sobre Actividades Delictivas (Cisad) bajo la administración del fiscal Alfonso Valdivieso. El otro socio es Juan David Bazanni quien lleva un poco más de una década ejerciendo el derecho penal tras graduarse en El Externado. Fundaron la firma hace siete años y en ella trabajan también los abogados Laura Kamila Toro, Andrés Eduardo Jiménez Camargo que estarán en la defensa.
Riveros además de penalista tuvo rol en las negociaciones de La Habana
Riveros fue la primera mujer plenipotenciaria en la mesa de negociación de paz entre el Gobierno y las Farc, en La Habana. Posteriormente, se desempeñó como vicefiscal general de la Nación entre 2016 y 2019, durante la administración de Néstor Humberto Martínez. También ocupó cargos en la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, la Procuraduría General de la Nación y la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior.
Por su parte, Juan David Bazzani, abogado egresado de la Universidad Externado de Colombia, asumirá directamente la representación de Lili Pink. A lo largo de su carrera, ha intervenido en varios procesos de amplia repercusión nacional. Entre ellos estuvo la representación de la familia del profesor del Externado Neill Felipe Cubides, asesinado en Bogotá.
Su nombre cobró notoriedad por la defensa de Hipólito Moreno, exconcejal de Bogotá involucrado en el carrusel de la contratación. Moreno aceptó cargos, colaboró con la justicia y recibió una condena de seis años de prisión domiciliaria, inferior a la impuesta a otros procesados por ese escándalo.
El bufete Riveros Bazzani también ha representado a empresarios en investigaciones penales. Uno de los casos más conocidos fue el de Felipe Rocha, heredero de la tradicional ganadería Achury Viejo, procesado por presunta captación masiva e ilegal de dinero. Bazzani, además, es reconocido por su cercanía con la familia Char.
En el caso de Felipe Rocha la investigación giró alrededor de un esquema de inversión basado en la compra y venta de ganado, que varios afectados calificaron como una pirámide. Ahora, la firma asume uno de los procesos empresariales más sensibles del país con la defensa de la compañía.









