La crisis por los bloqueos en la vía Buga–Buenaventura vuelve a poner en alerta al comercio exterior colombiano. El corredor, considerado estratégico para la economía nacional por conectar con el principal puerto sobre el Pacífico, completa varios días de cierres intermitentes debido a protestas de comunidades mineras en sectores como Bendiciones y Zaragoza.
La situación ya genera millonarias pérdidas para transportadores, exportadores y productores, mientras los gremios reclaman una intervención urgente del Gobierno nacional.
Según cifras de Colfecar, cada día de bloqueo impide la movilización de cerca de 55.698 toneladas de carga y afecta el tránsito de más de 4.600 vehículos. El impacto alcanza cadenas de abastecimiento de alimentos, exportaciones, industria y comercio.
“Colombia no puede normalizar bloqueos indefinidos sobre corredores estratégicos”, advirtió el gremio transportador, al señalar que las afectaciones sobre la cadena logística son “gravísimas”.
La tensión escaló luego de que Fedetranscarga solicitara formalmente a la DIAN flexibilizar los tiempos y términos de las operaciones de tránsito aduanero que salen y entran por Buenaventura.
El gremio explicó que muchas empresas no han podido cumplir los plazos establecidos debido a que los vehículos permanecen represados sobre la carretera.
“Las restricciones de movilidad han generado demoras prolongadas e imposibilidad material para el cumplimiento oportuno de las operaciones”, señaló Fedetranscarga en una carta dirigida a la DIAN Seccional Buenaventura.
La organización también pidió evitar sanciones contra empresas transportadoras afectadas por una contingencia que consideran ajena al control de conductores y operadores logísticos.
Mientras tanto, las condiciones para los transportadores continúan deteriorándose. Colfecar denunció que numerosos conductores permanecen atrapados durante días dentro de sus vehículos, enfrentando altos costos de alimentación y falta de acceso a servicios básicos.
“Detrás de cada vehículo de carga hay una familia angustiada esperando noticias”, expresó el gremio.
Por su parte, la Asociación Colombiana de Camioneros criticó la respuesta institucional frente a la crisis y calificó como “sumamente grave” la falta de soluciones concretas por parte del Estado.
Buenaventura concentra cerca del 40 % del comercio exterior colombiano, siendo el principal puerto del país sobre el océano Pacífico. Por este corredor ingresan importaciones provenientes de Asia y se moviliza una parte significativa de las exportaciones nacionales.
El impacto ya comienza a sentirse en sectores productivos. Fenavi advirtió que los cierres están represando alrededor de 7.800 toneladas diarias de alimento para aves, situación que podría afectar la producción de huevos y carne de pollo.
Pérdidas millonarias por los bloqueos
La preocupación empresarial se ha intensificado en los últimos meses. En enero, Analdex ya había advertido sobre los efectos de los bloqueos en el acceso al puerto de Buenaventura.
De acuerdo con el gremio exportador, en solo tres días de cierres se registran cerca de 150.000 toneladas de carga represadas, pérdidas económicas por COP 30.000 millones y sobrecostos de hasta COP 2,4 millones por contenedor.
Analdex señaló además que la interrupción de las operaciones afecta la evacuación de contenedores, altera las cadenas logísticas y termina impactando la economía local de Buenaventura y diferentes sectores productivos del país.
Más de 240 bloqueos en vías del país durante 2026
Las cifras acumuladas muestran que el problema se ha vuelto recurrente. Colfecar reportó 247 bloqueos en vías nacionales y secundarias entre enero y abril de 2026.
Según el gremio, estas interrupciones han generado 3.846 horas perdidas y pérdidas económicas cercanas a COP 1,8 billones.
El Valle del Cauca aparece entre las regiones más afectadas. Solo en ese departamento, los bloqueos generan pérdidas diarias cercanas a COP 5.600 millones. La vía Buga–Buenaventura ya suma al menos 17 bloqueos en lo corrido del año.
Los gremios advirtieron además que este panorama deteriora la competitividad del país, en un contexto en el que Colombia mantiene costos logísticos superiores al promedio regional.
“Se requiere presencia institucional, liderazgo y soluciones urgentes”, insistió Colfecar en un mensaje dirigido al Ministerio de Transporte, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Minas.








