Jóvenes campesinos de Girardota convierten la tierra en una apuesta de futuro

Jóvenes campesinos de Girardota convierten la tierra en una apuesta de futuro

Jóvenes de El Cano, El Yarumo y El Palmar reciben apoyo para impulsar sus cultivos y continuar construyendo su proyecto de vida en el campo.

La Alcaldía de Girardota, a través de la Secretaría de Agricultura, continúa fortaleciendo al sector rural con proyectos dirigidos a los jóvenes campesinos, brindando apoyo para la producción de papa en las veredas El Cano, El Yarumo y El Palmar.

La iniciativa busca respaldar a los productores con insumos fundamentales para el desarrollo de sus cultivos, especialmente semillas y fertilizantes, elementos que representan una parte importante de los costos de producción.

Para Sebastián Osorio, joven agricultor de la vereda El Yarumo, este tipo de iniciativas representan una oportunidad para continuar trabajando la tierra y superar algunas de las dificultades económicas que enfrenta el campesino.

“Es un gran proyecto porque la verdad le está colaborando a uno con casi el 50 % de lo que es el trabajo. El abono y la semilla son lo que más vale, pero la semilla en este momento está muy costosa. Meterle a un lote esta cantidad de semillas ya vale plata. Qué belleza y qué bendición donde le sigan dando esos apoyos al campesino”, expresó.

Una tradición que pasa de generación en generación

Sebastián conoce el campo desde niño. Su padre fue quien le enseñó las labores agrícolas y despertó en él el interés por continuar trabajando la tierra.

“He estado desde muy pequeño en esto. Mi papá fue literalmente mi mentor. Yo me levanté con él en el campo, haciendo más que todo siembra de papa capira y criolla. Él fue el que me enseñó todo esto y me indujo a esto. Gracias a Dios, me enseñó muy bien”, contó.

Con los años, el joven ha desarrollado conocimientos que le permiten identificar las necesidades de sus cultivos y tomar decisiones de acuerdo con el comportamiento de las plantas.

“Uno investiga y va sacando toda la información que necesita. Usted mira qué comportamiento está teniendo la mata y ya sabe cómo manejarla. Una mata de criolla puede estar dando un kilo, kilo y medio de producción, y eso ya es muy bueno cuando está bien trabajada”, explicó.

Su experiencia incluso ha sorprendido a profesionales del sector agrícola, demostrando el valor de los conocimientos que los campesinos construyen a partir de la práctica, la observación y el aprendizaje permanente.

El campo como futuro

Para Sebastián, cultivar la tierra no solo representa una actividad económica, sino una responsabilidad con toda la sociedad. Su reflexión resume la importancia que tiene la producción campesina para garantizar los alimentos que llegan diariamente a las ciudades.

“Uno trata de darle el mejor manejo a las plantas porque de esto depende mucha gente. Si no hay comida, entonces ¿quién come en la ciudad?”, manifestó.

Con estos proyectos, la Administración Municipal busca que más jóvenes encuentren en el campo oportunidades para desarrollar sus capacidades, generar ingresos y construir su proyecto de vida sin abandonar sus territorios.

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