La captura de seis personas, la incautación de armas, municiones y estupefacientes, así como el decomiso de panfletos intimidatorios, hacen parte de los primeros resultados del operativo desplegado por las autoridades para contener la ola de violencia que golpea las veredas El Ajizal, Los Gómez y El Porvenir, en la zona rural de Itagüí.
En apenas diez días, cinco homicidios han sacudido este sector del sur del Valle de Aburrá, en medio de una confrontación entre estructuras criminales que mantiene en zozobra a la comunidad y ha alterado la vida cotidiana de los habitantes.
El caso más reciente ocurrió el pasado martes, cuando un hombre fue asesinado dentro de un establecimiento comercial. Según las autoridades, el presunto sicario huyó del lugar mientras era perseguido por otra persona, disparando nuevamente durante la fuga antes de escapar.
De acuerdo con la investigación preliminar, el origen de la violencia sería una disputa entre la banda delincuencial conocida como El Ajizal y un grupo de ciudadanos venezolanos que anteriormente trabajaba para esta estructura y decidió independizarse para disputar el control territorial, especialmente sobre las rentas derivadas del microtráfico y las extorsiones.
Entre las víctimas recientes figuran Cristian Camilo Úsuga Higuita, conocido con el alias de “La Chinga”, y Norelkis del Carmen Cepeda Blanco, una mujer venezolana de 26 años y madre de tres hijos, asesinada frente a su vivienda en la vereda El Porvenir.
Las autoridades advierten que cada homicidio ha desencadenado retaliaciones, aumentando el riesgo de nuevos ataques. La gravedad del panorama se refleja en las cifras: durante todo 2025 se registraron 11 homicidios en Itagüí, mientras que en lo corrido de este año ya van 10 asesinatos, pese a que aún no termina el primer semestre.
Este miércoles, el alcalde de Itagüí, Diego Torres, presentó los avances de la intervención integral que adelantan las autoridades en la zona rural del municipio.
El mandatario informó que dos personas fueron capturadas en flagrancia mientras distribuían panfletos intimidatorios dirigidos a la población. Además, una mujer fue detenida con una pistola calibre 9 milímetros, dos proveedores y varias municiones.
En otros procedimientos, las autoridades capturaron a un hombre que portaba un revólver calibre 38 con munición, otro sujeto que tenía munición de fusil y una persona más en posesión de una importante cantidad de estupefacientes.
Durante los operativos también fue desmantelada una bodega utilizada para el almacenamiento de drogas psicoactivas, donde fueron hallados equipos de comunicación empleados presuntamente por las estructuras ilegales.
El alcalde Torres aseguró que los homicidios registrados corresponden a un “ajuste de cuentas” y a una vendetta interna entre criminales colombianos y venezolanos por el control territorial en esta zona del municipio.
“La institucionalidad ya venía interviniendo este sector y seguiremos fortaleciendo la presencia de las autoridades para devolverle la tranquilidad a la comunidad”, señaló el mandatario.
La ofensiva oficial incluye patrullajes terrestres, sobrevuelos del helicóptero Halcón de la Policía, monitoreo con drones y presencia permanente de funcionarios de la administración municipal.
Asimismo, las autoridades anunciaron vigilancia continua mediante el sistema de cámaras de seguridad y ofrecieron una recompensa de hasta 80 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los integrantes de las organizaciones criminales enfrentadas.









